Mi primer trio

January 27, 2010 by admin  
Filed under Orgias

Este es el primero de varios relatos que haré en esta espectacular página de la que soy fanático desde hace varios años. Es acerca de mi primer trío.

Shirley era una gran amiga y conocida de años. Vivía cerca de mi casa y nos conocíamos desde niños, pero no fue hasta que ambos cumplimos 18 que empezamos a tener sexo. Lastimosamente ella empezó a viajar por todo el país por asuntos de negocios y sólo podíamos vernos un par de veces al año cuando llegaba a mi ciudad. Lo primero que hacía una vez instalada en algún hotel o casa alquilada me llamaba y nos entregábamos al placer.

Cuando ya teníamos 21, llegó de sorpresa y lógicamente me llamó. Media hora más tarde ya estaba tocándole la puerta y dispuesto a pasarla bien con ella (como siempre). Era una casa pequeña pero cómoda, con un gran living y enormes sillones. Mi amiga es rubia, blanquita, como de 1,65 m, con figura bastante atractiva y con unos senos enormes y firmes. Empezamos a tomarnos unos whiskys y contarnos experiencias sexuales que nos pasaron en el año sin vernos. Shirley se explayó de una manera increíble y me contó que cumplió varias de sus fantasías como estar con dos hombres, un par de tríos MHM y otros encuentros lésbicos. Mi excitación fue rápida y mi bulto se notaba de lejos (mide 20 cm de largo y 5 de ancho). Ella sonrió y con toda confianza empezó a sobarme por arriba del pantalón, sabiendo que eso me encanta. Nos besamos como locos y nos tocábamos frenéticamente. Me desvistió sin pensarlo mucho, dejándome solo el boxer. Yo le quité la blusa y por fin tuve a mano esos grandes y deliciosos senos. Los toqué y besé durante varios minutos, lamiendo sus pequeños y rosados pezones, provocándole una excitación notable, mientras ella seguía tocando mi verga durísima. Me susurró en el oído algo que elevó aún más mi calentura: “Hoy voy a cumplir tu fantasía de estar con dos mujeres”, para luego quitarme la ropa interior y empezar a lamer mi miembro erecto, arrodillada y yo sentado en el sofá. Cuando ya me estaba haciendo una mamada increíble alguien entró a la casa y luego al living: su compañera de trabajo. Sin vergüenza alguna, Shirley saludó a su sorprendida amiga y me la presentó. Se llamaba Lorena y era un hermosa negra caribeña, alta, con el pelo trenzado, un top que marcaba sus medianas y firmes tetas y una minifalda que apenas cubría su increíble y parado trasero. Sus largas y casi musculosas piernas me volvieron loco desde el primer segundo que las vi.

La negrita pidió una explicación, a lo que Shirley respondió (sin dejar de masturbarme): “El es el amigo del que te ha hablado siempre. Anímate y únete al juego. Yo sé que tú quieres”. Lorena no dijo una sola palabra y se marchó a su habitación. Mi amiga me aseguró que pronto volvería, ya que la conocía muy bien y que no resistía la tentación de tener un miembro como el mío.

Ya desnudos completamente, Shirley se subió encima mío y me montó como loca, jadeando mucho como siempre hacía. Yo disfrutaba con mi lengua de sus hermosas tetas y ansioso por poseer también a esa negra bella. Al poco tiempo tuvo un orgasmo feroz que la hizo gritar.

Se sentó al lado mío a descansar y continuamos bebiendo. Grata fue mi sorpresa al ver a Lorena acercarse con un babydoll transparente y sin ropa interior. Shirley le dijo que sabía que iba a venir a disfrutar con nosotros y ella con su sensual acento caribeño agregó: “Pero amiga, si tus gritos se escuchan en toda la casa, jejejejeje. Tengo muchas ganas de tomar también”.

Shirley le sirvió un vaso y se sentó al lado mío, quedando cada una a mi lado. Yo descansaba placenteramente al lado de dos atractivas mujeres pero la negrita casi desnuda a mi lado me tenía a mil, con una erección feroz. La rubia me masturbaba suave mientras los tres continuábamos tomando un poco, hasta que llegó el esperado: “Tu turno, amiga”. Lorena dudó un poco pero me empezó a tocar delicadamente el miembro duro y me dio un rico beso medio salvajón y me susurraba cosas calientes al oído. Bajó la cabeza y me dio una mamada fenomenal mientras yo le sobaba los pechos. Se quitó el babydoll, se levantó y dejó que le toque la espalda y luego sus firmes glúteos y sus hermosas piernas. Subió hacia el sofá y puso a disposición de mi boca su deliciosa y afeitada vagina. Adoré ese momento y ella gemía como loca. Shirley me hacía sexo oral mientras tanto. Se levantó y quitó la tanga sensualmente y al igual que mi amiga se arrodilló para darme una mamada doble genial. Jugaban con mi verga de manera exquisita, turnándose la cabeza y los huevos….fue tan bueno que casi me hacen acabar.

Nos levantamos los tres desnudos y nos dirigimos con nuestros vasos de whisky a la habitación de Shirley, la cual sacó un porrito. Mientras nos lo fumamos nos seguíamos tocando y excitándonos mutuamente. Ellas se besaban y lamían sus pezones mutuamente. La negrita con un hermoso: “Quiero meterme esa cosita rica”, me acostó y me montó dándome la espalda pero dejando a disposición ese hermoso y duro culo, el cual no dejé nunca de tocar. Shirley también subió a la cama y la besaba y lamía los pezones hasta que tuvo su primer orgasmo junto el primer mío. Mi amiga se encargó se limpiar con la boquita nuestros líquidos, tanto en el vagina de Lorena como los de mi pene. Me levanté y senté en una silla a seguir tomando mientras disfrutaba el espectáculo de ver el hermoso 69 que esas dos increíbles mujeres hacían.

Un par de minutos recuperé la erección y aproveché la situación para aprovechar y penetrar desde atrás a Shirley y a ratos también meter mi aparato en la boca de la morena que saboreaba gustosa nuestros jugos. Segundos después le tocó el turno a Lorena y la penetré profundo por atrás.

Lo mejor de la noche llegó cuando ambas diosas se lubricaron el culo y pusieron en “cuatro”, una al lado de la otra para que las penetre. Fue sencillamente espectacular. Primero con mi amiga y luego con la negrita que fue quien recibió mi deliciosa descarga.

Luego de unas tres horas de sexo, alcohol y unos porritos más…nos bañamos los tres, me despedí de ellas con tremendos besos y quedamos de repetir la “acción” al día siguiente.

Espero les haya gustado y prometo participar más seguido con mis historias verídicas.

Una calida mañana en la playa

January 26, 2010 by admin  
Filed under Voyeurs y Exhibicionistas

Hola, soy Luis nuevamente, en esta ocasión vengo a contar una historia un poco diferente. Voy a contar lo que me sucedió con Linda. primero que todo vamos a describirla, es bajita, piel color canela, pelo castaño y rubio, un rostro hermoso con unos labios sensuales, unos senos pequeños pero firmes, una cinturita finita y unas caderas que si bien no son muy anchas si van perfectas con su cuerpo. en fin una mujer demasiado bonita y sensual.

Son las 10:17am, yo estoy en casa cuando recibo una llamada de Linda, ella me pregunta si la puedo ir a buscar, que esta aburrida y quiere ir a la playa. yo acepte de inmediato y me puse unos pantalones cortos y una t shirt color blanca. como a los 10 minutos llegué a buscarla y nos fuimos juntos a la playa. ella me comenta, que necesita despejarse la mente y que no me puede contar lo que le sucedió por que es muy personal. En menos de 10 minutos llegamos a la playa, cuando nos bajamos del carro, observo que ella tiene una bata algo normal, de esas que llegan hasta las rodillas y tienen un osito dibujado al frente, pero una vez llegamos a la arena y ella me dice que necesita a tirarse al agua y se quita la batita, a mi casi me da un infarto. tenia un diminuto bikini de dos piezas color blanco con florecitas rosas, pero que era tan diminuto y ajustado, que era como tenerla desnuda frente a mi. entonces yo le comente, que ahora yo también necesito tirarme al agua y ella se ríe entendiendo por que lo dije.

Ambos acomodamos las cosas y seguimos hacia el agua, estuvimos un rato conversando y hablando de las pocas personas que se encontraban en la playa, ya que solo había unas 7 personas y estaban concentrados en el surfing. Comenzamos a jugar de mano y en uno de los movimientos a ella se le sale el pezón izquierdo, yo al darme cuenta no sabia que hacer, si decirselo o quedarme observando, total nadie mas se iba a dar cuenta, pero luego de pensarlo unos segundos, se lo digo de forma jocosa, le pregunto si me esta invitando a beber, ella al principio no entiende por que yo lo digo, pero solo la señalo y entonces se dio cuenta de por que lo decía, de inmediato guardó su hermoso pezón y me miro algo avergonzada. yo le digo que se tranquilice, que es algo que pasa y no es nada malo, que al contrario es algo muy bueno para mi. Ella se sonroja. Yo le respondo, que ella sabe lo mucho que ella me gusta. Ella me pide que cambiemos el tema y yo la complazco de inmediato.

Linda me dice que quiere ir un rato a tomar sol a la arena y yo la acompaño. Lo que a mi se me había olvidado era la increíble erección que yo tenia. yo trato de disimularlo, pero ella se da cuenta y me dice que no pierda el tiempo, que hace rato cuando estábamos jugando, ella se dio cuenta de mi erección, ahora el avergonzado soy yo.

Ambos nos acostamos sobre la unas toallas ella boca arriba y yo obviamente boca abajo, en un intento de seguir ocultando mi erección. Ella me pregunta si no me molesta estar así en publico, a lo que yo le respondo que es algo que no puedo evitar y que cosas peores he hecho en publico. Ella intenta sacarme información sobre lo que había echo y yo le digo que no se lo voy a decir, por que yo no voy a tirar al medio a nadie y mucho menos a mi. Seguimos hablando de otros temas, aunque de vez en cuando el tema del sexo regresaba.

Luego de alrededor de media hora, Linda me dice que quiere ir a caminar, que si quiero acompañarla, le digo que si. Cuando nos ponemos de pie y la miro, noto como a diferencia de antes, ahora se le notan los pezones parados y mucho, y les aseguro algo, no hacia frío. Salimos a caminar cada vez mas lejos de la poca gente que había, al punto de que al mirar hacia atrás apenas se veían del tamaño de una hormiga. Ella me dice que si podemos meternos al agua nuevamente, yo le respondo que conmigo no hay ningún problema. Ya dentro del agua y donde nadie nos veía, ella me confiesa que se siente mal, ya que se siente algo excitada, que cuando se le salió el pezón, se sintió rara y después al confirmar mi erección, que eso la puso mal. yo no le digo nada, solo le robo un beso en la boca. En un comienzo ella no me respondía, pero luego de unos segundos ella me respondió el beso y comenzamos a besarnos como si quisiéramos comernos uno al otro.

Así besandonos, ambos seguimos besandonos dentro del agua, cuando de momento yo siento su mano en mi cintura y se que esta buscando algo, mete su mano dentro de mi pantalón y agarra mi ya muy erecto bicho y comienza a sobarmelo y a masturbarme, luego yo con mi mano echo un poco hacia el lado su diminuto bikini y comienzo a sobarle el crítoris, y luego le meto dos dedos por la chocha y nos estamos masturbando mutuamente, mientras aun nos besamos entre gemidos, yo con la otra mano me bajo un poco el pantalón para que ella pueda hacermela con mas facilidad. De momento yo siento que ella me suelta el bicho y me saca la mano de su chocha, siento como dentro del agua, ella pone sus piernas rodeando mi cintura y nuevamente me agarra el bicho y siento que lo que esta haciendo es acomodarselo en la entrada de su chocha y se lo va metiendo poco a poco, hasta que ya lo tiene todo dentro, ella me abraza, me comienza a besar el cuello, mientras mueve las caderas.

Ahí estábamos los dos, teniendo sexo dentro del mar, ambos gimiendo sin parar con los ojos cerrados. Al cabo de varios minutos, yo le digo que me suelte, ella sorprendida, por que no entiende por que, ya que esta gozando mucho, me obedece. Yo, ahi mismo, le doy vuelta y ella entonces entiende. La levanto, un poco la pongo a la altura de mi cintura, ella se inclina un poco hacia el frente, yo la acomodo y se lo meto desde atrás en su chocha y ella comienza a gemir nuevamente. Cuando le digo que mire hacia el lado, y ella lo hace, ve que en la arena hay tres jóvenes, mirandonos y masturbandose, quien sabe desde cuando estaban ahí. Ella al verlos, se excito mas y comenzó a gemir mas duro, mientras movía mas rápido las caderas. Yo le suelto el top, dejando a la vista de los jóvenes los hermosos senos de Linda, mientras ella comienza a acariciarselos, a apretarselos y a pellizcarse los pezones… mirandolos a ellos. Ella me dice que nunca se había sentido mas bellaca. Ellos al ver eso, no aguantaron mas y se fueron viniendo uno tras otro. Ella comenzó a gemir mas, mientras los jóvenes se fueron al acabar.

Linda me dice que quiere terminar sobre la arena y ambos vamos hacia al orilla. Me pdió que me acostara boca arriba y una vez lo hize, ella se sentó en mi cara. Yo de inmediato comienzo a chuparle la chocha, mientras ella se inclina y me mama el bicho como si fuera fuera a comerselo: yo le aviso “me voy a venir” y ella “no me importa” y me lo sigue mamando.

Ya no aguanto mas y se la dejo de mamar, pero le meto dos dedos y de inmediato, ella me lo suelta y me vengo sobre su cara, mientras yo sigo dandole dedo. Entonces le meto un tercer dedo y ella comienza a gemir mas y mas, hasta que siento que se viene en mis dedos. Solo se acuesta a mi lado y nos quedamos mirando el cielo…. mirando el cielo.

Luego otro día hicimos otras cosas, pero eso será para otra historia.

Me cogi a la empleada de mi papa

January 22, 2010 by admin  
Filed under Maduras

Hola, mi nombre es Javier y tengo 22 años, debo decir que a pesar de mi edad he tenido la fortuna de tener muchas experiencias sexuales que poco a poco les iré contando en distintos relatos.

Este mi primer relato es sobre una mujer que trabajaba para mi papa.

Todo comenzó hace ya 4 años el nombre de la señora era Teresa y era una mujer muy culona con unas tetas aceptables, mide 1.60 aprox. es morena y viene de la costa, por lo que es caliente a mas no poder y ya saben como están las mujeres de la costa.

En fin, la mujer solía ser bastante llevada con todos los chavos en el negocio de mi papa, incluso llegó a hacerme ciertas bromas a mi, cosas como “ya veras cabroncito a ti lo que te hace falta es que te den una buena cogida para que no andes de cabrón por aquí” y a veces mientras me encontraba cerca de ella y despistado ella se aprovechaba y me tocaba las pompas o me rozaba la verga…esto a mi me ponía mega caliente lo que terminaba en una rica jalada de verga en mi cuarto…

….Yo me moría de ganas de darle algún llegue para ver si de verdad se dejaba hacer algo y así lo hice en una ocasión ella estaba ocupada de espaldas a mi y yo pase detrás de ella y le toque las nalgas para ver cual era su reacción. Ella solo dijo que era un cabrón y que si seguía de caliente después no me la iba a acabar “no te la vas a acabar tu mamacita con este tronco que tengo entre las piernas” pensaba yo mientras me reía….el asunto se repitió varias ocasiones…hasta que un día que me quede en el negocio todo el día con ella y un empleado, a quien a escondidas le pedí que me echara la mano, que no dijera nada del asunto….el chavo aceptó así que me dispuse a, por fin, cogerme a esa morena. Ella se encontraba en la bodega, “el lugar perfecto” pensé, la vi trabajando y me senté a platicar con ella. Debo decir que fui muy directo para que rápido me diera un si o un no.

Le pregunte que si tenia esposo y ella me dijo que no pero que tenia 5 niños (eso me dio el pase para saber que era una puta verdadera).

Después de eso me aventé de inmediato: me le acerqué por detrás, la abracé y le dije en el oído “entonces no has tenido sexo un largooo tiempo verdad”… mi verga estaba ya mas que erecta y la morena lo sabia….solo se reía y me decía “eres un cabrón, deja ya eso, que por ahí anda el otro chamaco”. Le conteste que no se preocupara, que aquí todo iba a quedar entre nosotros…ella se dejo llevar y yo comencé mi ritual.

Primero le sobe las tetas que no eran mi mayor delirio pero se las deje muy paraditas. Para mi placer la morena era de las escandalosas, ya que con tan solo tocarla, comenzó a decirme cosas que me pusieron a mil… me decía “ándale así cabrón tócame hee ya te traia ganas javiercito… si nada mas tienes la cara de bueno pero se ve que eres un calenturiento” yo solo me aplicaba y no decía nada….le quitaba la blusa y después su brasier no hago mucho alarde a la hora de desnudar ya que admiro mas el cuerpo desnudo y tenia razón la morena tenia unas tetas no pequeñas pero taaan deliciosas.

Yo perdí mi virginidad joven y siempre que he tenido sexo: lo había hecho con mujeres que tenían los pezones claros, pero esta morena los tenia negros eso me puso tan caliente, no me detuve ni un segundo: comencé a mamarle esas tetas, mientras ella solo me decía “hijo de la chingada!, acaba de criarte aquí mi rey ,ay… lo haces mas rico que tu pinche padre!”…eso me puso tan caliente que no aguante mas: me baje el pantalón como pude mientras le mamaba las tetas y me saque la verga. La reacción de la señora fue algo que jamas olvidaré, ella mientras con sus manos me hundía mas en sus tetas y cerraba los ojos, tomó un pequeño descanso, miró hacia abajo y me dijo “aaay cabron!…javiercito…eres un mocoso muy mal aprobechado mi amor…mira esto que bárbaro!” y tomo mi verga. Me detuve y dejé de mamarle esas tetas de donde parecía que me pegado.

La verdad no soy un chavo fuera de lo común, mi pene que he medido tantas veces, mide los 20.7 cm, algo que yo jamas he presumido pero que después de ese día me la paso comentando jajaja…

“mira no mames esto esta muuy grande” yo le conteste muy en voz baja “nada que ver con las vergas de los otros cabrones verdad” ella soltó una carcajada “veo que eres listo y fijado…pero no este fierro que tienes aquí me va a hacer sentir muuy rico papi, mas que tu padre”…fue ahí cuando sin mas le tome de los pelos y le hundí mi verga hasta donde pudo llegar en su garganta…ella solo pudo gemir un poco” aaaay mmmmhgg” .

A mi en lo personal, me fascina tener sexo o muy salvaje o muy romántico, todo depende del momento y de la mujer. Pareció aceptar muy bien mi remetida de verga en su boca ella me miro y dijo “déjame a mi papacito te voy a hacer trizas con la mamada que te voy a dar”, no me cabía duda algun, era una de esas mujeres que disfrutan el sexo a todo lo que da. No era tan buena con las mamadas pero le encantaba tocar con la punta de su lengua la punta de mi verga, ya saben, donde esta la pequeña linea que toda verga tiene, eso me doblaba de placer, me encantaba,y provocaba que de mi pene saliera el tan esperado liquido brillante que sale de la verga para lubricarla y esta puta jugaba con él haciendo tiras largas de mi liquido con su lengua, no podía ser mejor pensaba, y en ese instante me percate de otra pequeña cosa que me subió la calentura al extremo mire hacia en frente, en un gesto de placer, y observe que el chavo que le había pedido el favor, estaba mirándonos con una cara de morbosidad que hasta a mi me dio miedo, solo veía su cabeza pero tenia mis dudas sobre si se masturbaba mirando semejante show, estaba a punto de venirme así que le pedí: “Tere, levantate” y me dejara ahora a mi hacerla disfrutar. Se abrió de piernas, se inclino se recargó sobre una caja y yo como pude (ya que mido 1.80) se la metí, no sin antes tocarle la verdaderamente hermosa panocha que tenia, los labios los tenia morenitos y estaba brillosa de tanto liquido que salia….me volvi loco en ese instante, imagínate un mocoso de 18 años comiendo semejante manjar, era algo no creíble por eso cuando le metí la verga y comenzó a gritarme tantas cosas tan sucias sentí que estaba en el cielo!…

….ella me decia “aay dios mio así mi vida que rico…aaay! que verga, dios, sabe rica dentro..así cabrón dame rico así!” evidentemente la experiencia de la morena era mucha ya que cuando me cogi a mi novia por primera vez tuve que lavarle el cerebro para que viera que mi verga no la iba a lastimar, pero la morena se la trago completa!y de un golpe….yo no lo podía creer!…sin condon (por primera vez para mi) con una negra que me gritaba”estas mas bueno que tu padre y mas vergon dame así”y con un compañero frente a mi mirando como me cogía a la morena…que mas podía pedir…

….continue pero no por mucho queria deleitarme con Tere en distintas poses, pero no era necesario que yo hablara ella me dijo “vamos vergon deja que quiero que me cojas de a perro” Se tiró al piso y yo me incliné y así se la deje ir de alguna manera en esta posee la morena me apretaba la verga y yo finalmente pude decir algo despues de sus comentarios “aaay mi dios que rica verga aaay si estas como quieres cabrón nunca me había entrado una asi mi rey, no sabes que ganas tenia de chingarte un buen rato” a lo que yo entre gemidos, suspiros y sudor conteste…”puta dale duro que conmigo tienes pito para buen rato!”…juro que fue lo único que pude decir ya que solo gemía como loco “”aaaaah…siii!!!….ooooohhhggg!” la morena apretaba tan rico la panocha me volvía loco…unos instantes despues se levanto y me miro “mira cabrón estas muuuy papacito y con eso que tienes me vas a taladrar un buen rato, ven acuéstate que quiero ver la cara de pendejo que te dejo mientras me coges!” se tiro al piso y comenzamos a hacerlo de misionero yo aun tenia puesta mi playera y ella nunca me habia visto sin ella…me la quite en ese instante mientras me comía sus piernas “Aaay papa estas taaan rico mira que cuerpo mira que verga tu único defecto es que estas chavito pero eso me encanta!” la verdad no tenia un graaan cuerpo estaba delgado y debido a que le ayudaba a mi papa me había formado un cuerpo regular delgado y ligeramente marcado pero para la morena acostumbrada a viejos y chavales de no muy buena vista.. yo era un galan para ella….

…..llevaba rato cogiendomela cuando mire como el chico que ya lleva rato oculto tras las cajas salio y confirme que si se la estaba jalando mientras nos veia pero solo salio de su escondite para mostrar como aventaba sus mocos en el piso eso y el comentario de la morena “Aaay me rellenas todo el cuerpo con tu verga mi amor que rica que envidia deben tenerte los otros weies de aqui!”fue suficiente para venirme quería hacerlo dentro de ella pero la saque y fue ahi donde ella me indico donde hacerlo “en mis tetas que tanto te gustaron javier ahi dame tus mecos!” me dijo la morena eso exactamente hice como niño obediente le deje ir mis mocos y por primera vez en mis 18 años vi mi verga hinchada y roja de la excitación que tenia le di una cantidad razonable a la puta de mecos que no dudo en probar me dijo “haaay aquí me llevo un recuerdito del hijo del patrón que rico papi tu si sabes como dar pito y mas asi como lo tienes”yo solo pude reír y secar mi sudor que me bañaba a mi y a ella de tanto que cogi! me sentia como un campeón y todo gracias a Teresa la morena empleada de mi papa.

Después de aquella vez ella se volvio mas caliente conmigo y de hecho hubo una segunda vez que fue donde nos descubrio mi papa pero esa se las contare después.

Sabado, conociendo a Alberto

January 21, 2010 by admin  
Filed under Infieles

Llegó el sábado siguiente, y nada mas levantarnos mi esposa se fue a la peluquería y yo a llevar a los niños a casa de los abuelos. Después de comer quise hacer el amor con mi mujer pero no me dejó. Sobre las 21 h. llamaron a la puerta, abrió ella y allí estaba él con una botella de champagne en la mano, le recordó que la otra noche le había gustado mucho y por eso la trajo.

Vinieron las presentaciones, y por fin conocí a Alberto, la primera impresión era de esas personas que impactan al verlas, que se ven muy seguras de si mismas.

Durante el transcurso de la cena me pude dar cuenta que era una persona que conseguía todo lo que quería, me pareció en algunas fases un poco chulo, sobre todo cuando hablaba de las mujeres y sus conquistas, ya que llegó a presumir de haber estado con mas de 300. Terminada la cena, mi mujer sacó la botella de champagne, y puso un poco de música ambiente, brindamos y se pusieron a bailar.

Empezaron a besarse, y poco a poco empezó a desnudar a mi esposa. Decidieron ir rápidamente a la habitación, y allí terminaron de desnudarse. Yo también me desnudé. De repente mi esposa me llamó para que viera el pedazo de polla que tenia, me dio la impresión que mantenía entre las manos un bote de espuma de afeitar de lo grande que era, y lo que me llamó mucho la atención era lo dura y erecta que la tenia. La mía estaba en semi- erección y parecía un cartucho de escopeta (me gusta la caza). Aún considero que mi esposa fue generosa cuando me contó que era el doble que la mía, ya que a mi me pareció el triple, si ustedes comparan un bote de espuma de afeitar y un cartucho de escopeta, la diferencia es bastante clara.

Empezaron a hacer un 69 digno de las mejores películas, y lo que mas rabia me daba era que parece que yo no existiera. De repente cambiaron de posición y se dispuso a penetrarla, pero esta vez sin preservativo ya que mi mujer toma la píldora. En ese momento me llamó que me acercara a ella, y empezó a hacerme una mamada, de la excitación que tenía me corrí enseguida, en cuanto notó que me corría se la sacó de la boca y me corrí sobre la cama.

Entonces empezaron las comparaciones ..que si no aguanto nada, que fíjate Alberto que grande la tiene, como aguanta y demás. La verdad que según me había contado, este momento de humillación me lo esperaba, pero aún vendría más. Después de estar como 4 o 5 minutos en la misma posición, se la sacó y le hizo ponerse como un perrito, y se la volvió a meter en esa posición. Estuvo un buen rato y volvieron a la posición del misionero, pero las piernas de mi mujer por encima de sus hombros. Veía a mi mujer como nunca la había visto, gimiendo y jadeando como nunca lo hacia. Cuando estaba a punto de correrse le dijo que quería que se lo tragara, y se la puso en la boca y mi mujer se metió el capullo (prácticamente le cabía poco mas) y se corrió. Mi mujer se tragó todo lo que pudo.

La escena para mi era de lo mas excitante, de hecho volví a tener una erección. Decidimos fumarnos un cigarrillo para descansar. Mi esposa se puso al lado de los dos y dijo.. mira tu con la picha tiesa y Alberto morcillona, es bastante mas grande la de él, y yo respondí que ya me había fijado que no hacia falta que me lo recordara continuamente. Además le reproche si solo iba a hacer el amor con él y no conmigo y le recordé que era la segunda erección de la noche, a lo que me dijo que ahora me tocaba a mí. Me puse encima de ella y entró fácilmente, empecé el mete y saca y empezó a reírse diciendo que no la sentía, que le perdonara pero de lo dilatada y lubricada que estaba apenas sentía nada. Se giró hacia a Alberto y le dijo que lo que quería era ese pedazo de carne, lo cogió entre sus manos y empezó a pajearlo, a lo que reaccionó volviéndose a poner mas duro que un palo.

Mi mujer me dijo..ojala la tuvieras así de grande y dura y me dijo.. ven y tócala para que veas lo dura que esta y por segunda vez, Alberto me dijo ven que no muerde.

Me acerqué y pude comprobar como la tenia, la verdad que estaba muy dura y apenas podía cerrar la mano. Pese a sus 52 años, tenia la vitalidad y energía de uno de 25. Volvió a follar a mi mujer por espacio de 20 minutos en los que ella no paraba de jadear, pero esta vez terminó corriéndose dentro de ella, a lo que mi esposa tuvo un orgasmo lleno de espasmos como no había tenido nunca. Yo a todo esto me había bajado la erección y lo único que quería era que terminase esto ya y Alberto se fuera. Sabía que las comparaciones iban a durar mucho tiempo y el recuerdo de esta noche también.

Pero poco podía imaginar que la noche aún no iba a terminar.

Después de los dos polvos decidimos meternos en la bañera los tres y darnos una ducha.

Al levantarnos, mi mujer dijo…mira parece la polla de un pony de la feria, a lo que los tres nos reímos. Nos metimos en la ducha y nos duchamos los tres. Serian las 2 de la mañana cuando salíamos de la ducha y volvimos a la habitación. Estuvimos hablando un rato cuando veo que mi mujer le coge otra vez el pene y empieza a pajearlo, y le digo…déjalo que lo vas a matar a polvos que ya lleva dos y el pobre necesita descansar, y dice mi mujer que ya descansará entre semana, y empieza a hacerle otra monumental mamada, le lamia de arriba abajo, le comía los testículos y se metía en la boca lo que podía. Ante semejante mamada se le empezó a poner otra vez tiesa, pero más blanda que las veces anteriores, a lo que mi mujer dijo…Bah, los hombres no valéis para nada enseguida os cansáis, y yo dije que no éramos maquinas, pero me alegré que también se metiera con él y con su virilidad. Poco a poco nos entró el sueño y nos quedamos dormidos.

Otro día contaré como fue el despertar.

Una de maduras: llename de leche

January 20, 2010 by admin  
Filed under Maduras

Buenas noches.. Mi nombre es Matías, vivo en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en Argentina.

Esta historia me pasó cuando tenía 19 años.

En ese entonces yo trabajaba en una empresa de entretenimiento y consumo masivo. Mi trabajo consistía en vender audio, video y electrónica (televisores, DVD, computadoras, mini-componentes, HT, etc…)

Un buen día llegó al local una amiga del secundario preguntando por los créditos personales y los precios de las cámaras digitales… La piba siempre me encanto asi que le dediqué exclusivamente 1 horita , 1 horita y media para explicarle TODO sobre créditos y cámaras. Ella se fué contenta, con la promesa de “Bueno, voy a volver eh ! .. ” Promesa que escuchaba a menudo y que no siempre era real… JAJAJA…

El tema es que volvió al otro día, pero esta vez acompañada de la madre. Claro, tuvo que ir con la madre porque ella era menor de edad y no tenía como demostrar los ingresos para sacar el crédito…

Bueno… la madre: si bien no era un camionazo, la vieja de mi amiga estaba muy bien cuidada… No voy a mentir… de cara no me iba mucho, pero tenía unos pechos y una cola !! Bueno, empecé con el chamullo del crédito y las cámaras para convencer a la vieja, mientras mi amiga se dedicaba a husmear el local… (a todo esto, mis compañeros estaban re babosos mirando el culo de mi amiga que está bastaante fuerte… ) Mientras yo hablaba con la madre, me dí cuenta que esta me miraba fijo, con medio cara de perra… y a mi se me empezó a parar mal; por suerte estaba detrás del mueble de la PC porque sino FIJA que se me iba a notar la pija parada maal!

Terminando la burocracia de los papeles para el crédito surgió una traba… BENDITA MI SUERTE… Le dije a la mamá de mi amiga que cuando se resuelva la iba a llamar, que iba a poner todo de mi para que se haga rápido, etc… el tema es que la convencí y me dejó su celular para que la llame cuando todo este listo para poner el gancho..

Esa noche, onda 22.00 horas, la llamo desde mi casa (OJO, previamente le pedí a mi gerente que por favor me resuelva el tema URGENTE) y le digo que está todo ok, que al otro día podía pasar por el local para firmar y llevarse la cámara… y bueno: acá los voy a decepcionar … pero NO SE COMO la conversación se desvió a que ella era muy linda, que yo era muy fachero, que esto, que lo otro… y me tira :

- “Yo hace rato estoy sola, y no quiero estar mas así …”

PARA QUE?? Yo no soy ningún boludo, así que la invité a salir el viernes (ese día era miércoles) a la noche…Quedamos en encontrarnos entonces…

El jueves fue al local, firmó los papeles y me dijo:

-”Bueno papi, mañana te hago lo que quieras… “

Y se fué, dejándome al palo MAL (obvio que fui al ñoba del local y me maté a pajas)

El viernes el día me paso re lento, pero por fin se hizo de noche… me bañé, me cambié, agarré forros (preservativos) y me los metí en el bolsillo del jean y salí a su encuentro…

Ni bien la ví parada en la esquina le comí la boca mientras ella me agarraba el culo… Cuando yo estaba yendo tenía la idea de calentar las cosas de a poco, ir al cine, etc… Cuando la encontré, me calentó tanto que caminamos dos cuadras y nos encerramos directamente en el telo…

Apenas entramos me dice:

- “Bueno papi, tal como te dije, te voy a hacer lo que quieras ahora… con que querés empezar??”

Yo, que estaba re caliente, le dije:

- “Mi amor, empezá como quieras pero empezá ya .. dale.. !”

Me parece que eso era lo que ella quería escuchar, porque como si fuera una palabra mágica me desabrochó el jean, me bajo pantalón y boxer y me empezó a chupar la pija como una diosa… me chupaba la cabeza, me pasaba la lengua por todo el tronco, me chupaba los huevos, se la tragaba hasta el fondo … todo mirándome a los ojos con carita de putita … Me pajeó y me chupó hasta que iba a acabar y me dice :

- “AY amor llename de leche dale… llename de leche las tetas… !!”

Juro por Dios que me calentó tanto su cara de puta y sus comentarios que le apunté a las tetas… pero le llené desde poquito mas abajo de los ojos hasta la panza TOODO el cuerpo de leche… Re sorprendida la hija de puta me dice:

- “Boludo, sos un depósito de leche JAJAJA, encima está re concentrada! JAJAJA “

Nos cagamos de risa un rato los dos.. mientras ella se limpiaba yo miraba una porno. Un rato después ella se sumó mientras me acariciaba la entrepierna… De más esta decir que 5 minutos después habíamos empezado de nuevo…

Me tocaba a mi, así que la puse en posición y le dí una buena chupada a esa concha… me lleno la cara de sus jugos y ahí nomas me la meneé tres veces y se la puse de una:

- “AY que hijo de puta… dale cojeme pendejo que me esta encantando estoo … ”

- ” Si mi amor te cojo toda! “

Y la enserté y la seguí ensartando durante veinte minutos fácil mientras la mina me seguía diciendo cosas como “dale, pendejito no pares!” o “AY como me gusta que me cojas paapii”. Me tenía tan caliente la hija de puta que me cansé de guardarme la leche y cuando se lo dije me dijo:

” Dame toda tu lechita mi amor… la quiero toda adentroo “

Obviamente que le llené toda la concha de leche mientras nos abrazabamos y nos aguantabamos el uno al otro.

Me bañé con ella, besandonos, tocándonos. En medio del baño se me paró, obvio JAJA, pero en la ducha solo nos tocamos…

Después de pedir algo al bar del telo, y de estar un rato hablando empezaron los besos y de nuevo la acción… pero con un plus… Empecé a ponerselo con la típica posición del misionero, después ella en cuatro y yo abajo de la cama se la ponía re fuerte, después ella se puso arriba mio pero NO con la cara mirándome a mi, sino al lado contrario (es decir, yo mirando su espalda)… estabamos en el mete y saca y ella se acuesta sobre mi mientras se la sigo poniendo. En uno de los movimientos se me sale la pija de su conchita y cuando la quiero volver a poner pensé en el culo … apunté y empecé a puntearla.. la mina ni MU dijo…. entro bárbara a las 10 puntadas… 2 minutos después me movía frenético dentro de su culo mientras con la mano derecha le masajeaba el clítoris y la putita me pedía mas leche… Otra vez la llené de leche !!

Después de eso (obviamente necesité limpiarme la pija JAJA) boludeamos un cacho y nos fuimos con la promesa de repetirlo… pero bueno…

como dicen todos: es otra historia JAJA

Un abrazo, gracias por el tiempo invertido en leer mi relato.

Es 100% verdadero

Capaz me falta ser un poco mas descriptivo: PERDON, esta es la primera vez que escribo una historia.. la posta es que se la conté a amigos mios, y fui un poco mas detallista JAJAJ pero me cuesta todavía por este medio

Hasta otro relato.

Cena de empresa: cuando conocio a Alberto

January 19, 2010 by admin  
Filed under Infieles

Como todas las navidades, la empresa donde trabaja mi mujer hizo la típica cena de empresa, como casi todo lo que hay son mujeres, después de cenar decidieron ir a un local de esos que se baila.

Al llegar pidió una consumición, y decidió salir a bailar con sus compañeras, en eso que se les arrima los típicos tíos que también iban de cena de empresa y con ganas de fiesta. La música que sonaba era de pachanga, la cual animaba a bailar.

En un momento dado, y como hacia bastante calor, mi mujer decidió ir a tomar otra copa (ella bebe whisky y limón), y en el momento que volvía de la barra, sus compañeras estaban cogiendo los abrigos para marcharse y ella decidió terminar su copa e irse después en taxi.

Se le acercó una persona del grupo de los que antes bailaban un hombre de unos 55 años, ella tiene 40, y según dice ella muy apuesto y bien vestido, y lo que más le llamó la atención era su olor a perfume-colonia.

Estuvieron un rato hablando y le contó que era jefe de un departamento de la empresa, y se ofreció a llevarla a casa. Le invitó a tomar una última copa, cosa que según mi esposa creía que irían a otro local y por eso aceptó.

De repente estaban subiendo a su casa, y le dijo que estaba separado y que vivía solo. A mi mujer no le hizo gracia, pero por no montar un numerito prefirió tomarse la copa y que la llevara a casa. Abrió una botella de champagne, y estuvieron riéndose juntos un rato.

De repente le dio un beso en toda la boca, a lo que ella se opuso inicialmente. Cuando se separaron mi mujer le dijo que se pensaba, a lo que él dijo que estaba muy caliente y lo sentía, que no había podido evitarlo y que llevaba 3 días sin hacer el amor. A esto mi mujer se rió diciendo que ella pasaba semanas sin hacerlo. Según le contó él y comprobó posteriormente era una persona sexualmente muy activa y necesitaba hacer el amor casi a diario.

Justo en ese momento se bajó la cremallera del pantalón y según mi mujer alucinó con lo que veia. Era el miembro mas hermoso que había visto nunca, grande, gordo y sobre todo muy duro y mirando hacia el techo. Cuando me contaba esto dice que de duro como cuando yo tenía 20 años.

Ante tal proposición se hizo un poco la loca, pero que él se le arrimó y le volvió a soltar otro beso en la boca, a lo que ya no pudo decir que no, y con la mano le tocaba el pene, al principio con cierta…vergüenza pero que luego empezó a tocárselo con las dos manos.

El le quitó la ropa, y se desvistió. Fueron a la cama y empezaron a tocarse mutuamente.

En el momento de la penetración pensaba que le iba a hacer daño, pero no fue así, no sabía si por lo caliente que estaba o por el preservativo que se había puesto.

Estuvo dándole caña como unos 20 minutos hasta que finalmente se corrió, según me reconoció mi mujer, había sido uno de los mejores polvos de su vida.

Se levanto a recoger las copas de champagne que estaban en el salón, y cuando volvió siguieron bebiendo y brindando.

Al cabo de 10 minutos, según se fijó ella volvió a tener otra erección, y le entró la risa y le comentó que conmigo nunca había podido hacer el amor dos veces seguidas, cosa que tengo que reconocer que es verdad.

Volvieron los toqueteos otra vez y le volvió a hacer el amor, esta vez dice que perdió la noción del tiempo que estuvieron y de los orgasmos que tuvo (unos 2 o 3 calcula). Cuando hemos hecho el amor nunca me ha dicho si ha llegado al orgasmo, eso me dio cierta rabia. Después del segundo polvo, se fueron a la ducha, se ducharon y vistieron y la trajo a casa, serian las 6 de la mañana, cuando llegó con el coche y antes de despedirse le pidió que le hiciera una mamada, y se bajo la cremallera volviendo a tener la polla en semi-erección, a lo que dijo que alguien les podía ver y no quiso hacérsela.

Se levantó sobre las 12 de la mañana, yo ya le había hecho el desayuno a los niños y los tenia entretenidos.

Me llamó y me hizo ir a la habitación. Me comentó que esa noche me había sido infiel por primera vez, y que yo ya no era el único hombre con el que había estado.

Nada mas decirme eso, tuve una erección, y lejos de cabrearme, sentía curiosidad de que me lo contara.

Empezó diciéndome lo del pub y como lo conoció. Que tenia 52 años y estaba separado, a lo que yo empecé a reírme, diciéndole que se podía haber enrollado con alguien mas joven y que seria un abuelito que toma viagra, ella muy seria me dijo, no tienes ni idea del pedazo de polla que tiene, es mas del doble que la tuya de grande y de gruesa, y me hizo el amor dos veces en una noche, incluso su polla sin estar en erección pude comprobar que es mas grande que la tuya erecta.

Como pondrán comprender la risa se me cortó de golpe. Yo le dije si también había estado midiéndosela para afirmar tal cosa, a lo que me dijo que yo mismo lo podría comprobar por que el sábado de la semana siguiente había quedado con él para cenar en casa, y que enviaríamos a los niños con los abuelos. Pero esto ya lo contaré mas adelante.

De cómo un cincuentón me dejó en ridículo y haciendo el amor con mi esposa.

Cumpliendo una fantasia

January 18, 2010 by admin  
Filed under Intercambio de Parejas

Cuando abro la puerta me encuentro con que mi hermana tiene una reunión en mi apartamento con muchos amigos. Eso me molesta, pero no soy capaz de decirle que no a ella y decido que es mejor disfrutar un poco, ya es tarde y la verdad es que estoy cansado, tengo que madrugar mañana pero ya no hay nada que hacer. De pronto encuentro algo que valga la pena.

Mi apartamento esta lleno con todo tipo de gente, algunos conocidos, otros no. Al entrar lo primero que me llama la atención es una mujer alta, delgada, con pelo oscuro que nunca he visto. tiene la piel muy blanca, piernas largas sensuales y bien formadas y se para como una elfa: con las caderas hacia el frente y los hombros hacia atrás; ella me mira de reojo brevemente y se ajusta el collar de la camisa; se que tengo que ir a hablarle, está con otras dos nenas, simpáticas pero palidecen a su lado.

Busco a mi hermana pero no la encuentro por ningún lado y me tropiezo con su mejor amiga; me mira con cara de pena y me dice que lo siente mucho, que mi hermana enloqueció e invitó a toda esta gente pero que si lo deseo ya los saca a todos de mi apartamento. Le digo que no se preocupe y le pregunto por la pelinegra, se rie y me dice que es la amiga de una amiga y que todos los tipos le han caído y todos han sido prontamente rechazados. Me da un golpecito con pena en la espalda y se va.

Voy a la cocina a servirme algo de tomar, como es usual mi hermana y sus amistades toman cualquier cosa, de hecho, lo más barato que encuentran. Reviso mi bar, no lo han notado todavía, así que me sirvo un Glenfiddich y cierro el bar con llave; es el único whiskey que tomo y espero por su bien que no traten de buscar nada, en el bar por supuesto.

Busco un grupo de gente con que hablar, la mayoría me parecen aburridos de antemano y otros están claramente cerrados, así que me voy a hablar con otra amiga de mi hermana. Hablamos un rato de nada serio, me cae bien; después de unos pocos minutos de charla sin importancia decido ir a hablarle a la pelinegra, está con un grupo de personas, me mira cuando me estoy acercando pero me ignora rápidamente, va a ser difícil llamar su atención, decido hacer algo estúpido y le hablo:

“Hola! Perdón, pero te gustan los caballos?”
Todo el mundo voltea a mirarme.
“Supongo que si, porqué?”Contesta ella.
“Estás segura que no nos conocemos?”
La veo voltear los ojos y rápidamente responde
“No, no nos conocemos…”
Rápidamente la interrumpo
“Sabes, yo creo que si nos conocemos, verás cuando yo tenía como 13 años montaba a caballo y en la escuela donde lo hacía había una niña pequeña bien extraña… tenía como 8 y estaba totalmente obsesionada con los caballos, sus cuadernos eran de caballos, su morral tenía caballos, se pegaba calcomanías y se hacía dibujos de caballos, pero lo peor era que a veces le daba por correr como si estuviera galopando y hacia ruidos extraños con su boca… Estás segura que no eres ella?”
Esta mujer comenzó a ponerse roja y todo el grupo nos estaba mirando.
Muy molesta dijo: “No, estoy segura que no soy esa niña! Está loco!?”
Miro hacia abajo con cara de decepción y le digo:
“Está bien, le creo, pero déjeme terminar en el caso, muy poco probable, de que si lo sea, estoy 99.99% seguro que no lo es, pero déjeme actuar, solamente por que existe ese 0,01%” No espero que me conteste y continuo. “Verá, yo era un niño muy malo y nos burlábamos mucho de usted, usted era toda extraña y chistosa… y en los últimos meses hemos llegado a la conclusión, con mi terapeuta, que debería buscarla y pedirle perdón por todo lo que le hice, así que… me perdona?” En este punto abro mis brazos un poco, pongo mis palmas hacia arriba, ladeo la cabeza hacia la derecha e intento dar un paso hacia ella; su cara se ilumina, sonríe y me da un abrazo. “Por favor di que me perdonas!” le digo cuando me abraza (conseguí algo, al menos un abrazo).

Después de este intercambio la ignoro totalmente y le hablo a las otras dos nenas, las hago reír, pasa el tiempo y sigo ignorando a la pelinegra, vuelve a mirarme con odio y ahora desconfianza pero igual la ignoro.

Después de media hora espero a que ella tenga el vaso desocupado, vacío el mio y le digo que vaya y me sirva algo, se pone furiosa, sonrío y le digo que me siga entonces. La llevo a la cocina le pregunto un par de bobadas sobre gente de la fiesta, le pregunto que está tomando y se lo sirvo, cuando me pregunta que voy a tomar yo le respondo “nada de la cocina” y la llevo hacia mi bar, me sirvo otro escoces y cierro el bar, la llevo a un sitio un poco más privado, le hago un par de preguntas personales y le doy un beso, me lo responde, la beso lentamente por unos 10 segundos, me separo de ella y le digo que fue muy agradable conocerla y que voy a charlar con unas personas que conozco de antes, me doy media vuelta y me voy.

Para este momento mi hermana ya ha llegado y me ha estado mirando de lejos y evadiendo, sabe que su idea no fue muy brillante; me le acerco y hablamos un poco, estoy entre molesto y divertido con ella, le pregunto por la pelinegra, me da la misma respuesta: amiga de una amiga, nunca la ha visto y no sabe nada.

Ya es bastante tarde y decido irme a dormir, le digo a mi hermana que arregle cuando acaben, le hecho una mirada a la pelinegra, me está mirando, sonrío y le hago con la mano derecha algunos gestos para despedirme, me doy la vuelta y entro a mi cuarto, cierro la puerta sin asegurarla. Pasan 5 minutos y alguien golpea, estoy en ropa interior pero abro de todas formas (seguro es mi hermana), resulta ser la pelinegra, me da un poco de pena pero es mi casa así que decido preguntarle qué cree que está haciendo pero me empuja dentro del cuarto y cierra la puerta.
“Me ha estado tratando por horas como si yo fuera nadie, eso no me pasa a mi, imbécil!”, le respondo con “Qué es esto!? Quién se cree que es metiéndose así a mi cuarto?” Me empuja encima de la cama, me salta encima y empieza a besarme el cuello y la cara. La empujo, se cae de la cama y me río. Me pregunta con voz herida “Qué le pasa?, ¿no me ha estado tratando de llamar atención toda la noche?” Le respondo que no, pero que ella no está tan buena como cree y que no quiero gastar mi tiempo de sueño en alguien que probablemente no aguantará más de media hora. “Así que mejor me convence de que me va a entretener por más de una hora o déjeme dormir”.

Mi pequeño perdedor de la conciencia está gritándome como loco, haciéndome notar que soy un estúpido pero yo solamente la miro, botada en el suelo, está increíble y tiene un escote bestial, realmente la deseo. Se para, se arregla la ropa, me mira con rabia, me grita “Imbécil!”. Yo la miro, espero 5 segundos y le respondo “puede que si, pero al menos cuando era chico no galopaba y relinchaba como una yegua y tampoco estoy tan loco para meterme al cuarto de un desconocido y lanzándome encima… venga, siéntese” Esto la molesta aun mas, si las miradas pudieran matar estaría bien muerto, pero igual se sienta. “Empecemos de nuevo” digo, me le acerco lentamente, y como no se quita la beso, me devuelve el beso unos instantes. Después, me hecho hacia atrás y le digo “ve, eso es mejor” me hecho más hacia atrás y empiezo a alejarme, me pregunta para donde voy, le digo que ya le dije que no pienso desperdiciar mi tiempo y que voy a llamar a una amiga para que nos acompañe y que si resulta ser algo divertido tal vez se repita. Pensaba yo que esa había sido la tapa, me iba a mandar a freír espárragos y a matar con ellos, igual tomo mi celular y empiezo a buscar un número, me pregunta si hablo en serio, me volteo, la miro y le pregunto si le parece que estoy bromeando, hago una pausa y le digo que no se preocupe, que mi amiga se demora al menos una hora en venir y que eso es tiempo más que suficiente para que me encargue de ella. Se para, me mira aun peor y se va, dando un portazo. El negro del purgatorio me va a romper, pero no importa, es una historia chistosa.

Me lavo los dientes, me desnudo totalmente y me meto en la cama, estoy un poco excitado y decido fantasear un poco con la pelinegra cuando de pronto abren la puerta, alguien entra y la cierran nuevamente, estoy seguro que entraron dos personas pero está oscuro y no las alcance a ver, me siento rápidamente pero no antes que cierren la puerta “Qué es esto? Quién está ahí?” pregunto con autoridad, me responde una voz familiar “Veamos si eres capaz de hacer todo lo que dices”, es la voz de la pelinegra, mis ojos ya la distinguen a ella y a otra mujer. La pelinegra se sube a mi cama y gatea hacia mi, acerca su cara a la mia “veamos si realmente eres capaz de satisfacer a dos mujeres calientes, pero falla y nos aseguramos que nunca más te acuestes con nadie” Me besa, la otra hembra se sube a la cama y se une al beso, las agarro a cada una del pelo y halo hacia atrás, pregunto “y qué pasa si las satisfago y ustedes no me dejan bien agotado y ya piden que pare por que no resisten más?” las dos se ríen con lujuria.

“Encarguémonos primero de ti” le digo a la pelinegra, a la otra le digo “excitemosla mucho”, ambos la besamos por todos lados, la desvestimos lentamente, la tocamos suavemente, rápidamente me doy cuenta que estas dos ya se conocen, pienso tomar provecho de eso, seguro la otra nena me va a ayudar bastante. Cuando llego a sus calzones estos están empapados y su olor es ácido y muy fuerte, un olor sexual que me impulsa a perder el control, me gusta. Me detengo y le digo a la pelinegra “ahora demosle algo de atención a tu amiga”, hacemos lo mismo con ella, besos y caricias por todos lados, la desnudamos lentamente hasta que solo tiene ropa interior, su olor es más dulce. Voy a mi gabinete y saco aceite, lo pongo sobre mis manos y sobre las tetas de la amiga mientras que la pelinegra la besa por todos lados, las dos me están agarrando todo lo que pueden y me están masajeando la verga, que esta dura y ancha, las dejo hacer todo lo que quieran con las manos, no es fácil hacerme venir así. Ya las tengo gimiendo y moviéndose desesperadas, así que es tiempo para darle el masaje a las tetas de la pelinegra, “tu turno” digo; la amiga me agarra y empieza a besarme y a cogerme, no me deja jugar con las tetas de la pelinegra, la agarro por el cuello, firme pero suavemente “no seas celosa, ella tiene derecho a estar tan caliente como tu, mejor ayúdame”, la suelto y en poco tiempo los tres estamos respirando fuertemente y cogiéndonos por todos lados, gimiendo y temblando con cada caricia. Les quito los panties y le digo a la otra que se acueste encima de la pelinegra boca abajo y empiezo a comerle el coño a las dos, las maniobro para que los clítoris queden muy cerca y pueda lamerlos al mismo tiempo y que se toquen si ellas se mueven; voy de una a la otro, follandolas con mi lengua, chupando, lamiendo, saben distinto pero muy bien. La amiga se viene y siento que tiembla cada vez que la lamo, así que me dedico más a la pelinegra, pero no puedo evitar lamer a las dos, finalmente se viene, suavemente pero lo hace.

Esto está muy bueno, ahora las pongo una al lado de la otra, ambas boca arriba y las miro un rato, dejo que descansen un poco, solo las miro. Beso a cada una y las miro, después de un par de minutos me paro al lado de la cama, le tomo las piernas a la pelinegra, la halo hacia mi y comienzo a frotar mi verga sobre su coño, cuando siento que está caliente y húmeda se la clavo hasta el fondo, lo más que pueda y la saco y meto un par de veces “te gusta?… no vas a tener más hasta que le comas el coño a tu amiga y la hagas venir”, a la otra le digo que se siente en la cara de la pelinegra y se deje comer. Le ayudo a ponerse encima y hago que me de la espalda y la halo hacia mi, con mi mano derecha juego con sus tetas y con la izquierda evito que la pelinegra se mueva mucho, de vez en cuando la clavo y otras veces dejo que mi verga descanse encima de su coño, mantengo esto hasta que la amiga se viene, en ese momento monto a la pelinegra salvajemente, como si fuera un semental, y la hago venir muy duro; me contengo y no me vengo, tengo que follarme a la otra. La tomo y la pongo boca abajo deforma que pueda verle el culo, lo tiene muy rico, lo miro bien y lo agarro fuerte, esta posición me hace venir muy rápido y estoy muy cachondo para poder controlarme mucho. A la pelinegra parece gustarle ver como follo a su amiga en cuatro, le lanzo un desafío: “no creo que logres venirte otra vez, mírate, estás agotada y mira a tu amiga, escasamente se puede mover”. Ella sonríe, se levanta, me coje las bolas por detrás y me dice que la haga venir duro, las está apretando suavemente y se siente muy bien, logra marcar el paso de mis embestidas, me dice que ni se me ocurra venirme o me exprime las bolas hasta que me duela, tiene buenas habilidades para negociar.

De alguna manera logro aguantar y la hago venirse, grita como desesperada, su coño que se contrae mucho alrededor de mi verga y la pelinegra cogiéndome las huevas es casi demasiado. Paro, casi no puedo mantenerlo, afortunadamente la pelinegra me suelta y cae al lado de su amiga. No creo que quieran que las toque más pero la pelinegra le da la vuelta a la amiga y pone su cabeza junto a la de ella “ya puedes venirte, encima nuestro, donde quieras… y vente mucho, queremos mucho sémen sobre nosotras.”

En el ciber, sabiendo que quizas alguien observaba

January 16, 2010 by admin  
Filed under Voyeurs y Exhibicionistas

Hola : Mi nombre es Angel y les quiero contar una historia veridica. Ocurrió hace como 3 meses en un Ciber.

Soy de Mexico, por obvias razones no diré de que región ya que ocurrió con una chica a la que quiero mucho.

Saliendo un sabado de un restaurante despues de desayunar con ella, que es una chica de estatura media, complexion delgada, muy sexi, bien dicen que las cosas buenas vienen en envases pequeños, pues es una delicia de mujer.

Fuimos a un ciber a realizar unos trabajos que teniamos pendientes que a ella le urgia entregar, entramos al ciber la que atendia era una señora de edad. Escogimos uno privado ya que al llegar no habia nadie y la señora dijo es la que tengo encendida.

Entramos nos pusimos a checar su trabajo ella sentada en la silla y yo para a su lado, la verdad yo tenia malos pensamientos ya que ella iba con una minifalda de mezclilla que hacia ver sus hermosas piernas bien formadas ya que ella pertenece a un grupo de danza.

Al observarla los pensamientos lujuriosos me excitaban cada vez mas, que empecé por besarle el cuello y acariciarle la espalda ella me decía, no vayas a empezar estamos en un lugar publico.

Y la verdad eso me encendia mas: saber que era un lugar publico. Poco a poco fui besandola hasta empezar a acariciarle los pechos, una mano fue descendiendo hasta llegar a sus piernas y empezar a tocarlas y subía y bajaba. Al principio, de negaba, no hacía ningun gesto hasta que al llegar sus bragas y pasar mis dedos por esa rajita dio un pequeño suspiro y acto seguido empezo a besarme en la boca. Nuestros labios se apresionaban cada vez mas como queriendo expresar todo lo que habia aguantado por tantas caricias, y empezo a acariciar mi pene por la parte del pantalon, y yo bajando más mis manos empece a introducirlas por debajo de su falta y acariciarles los gluteos, que son redonditos, y tambien la entrada de su vagina que ya empezaba a fluir liquidos.

Tanta era la excitación que empezó a dar pequeños gemiditos a los que callaba besándola, nos detuvimos un momento porque escuchamos que llegaba gente al ciber, eso como que nos encendía mas, tratamos de controlarnos pero yo me saque el pene a lo que ella respondió: !No, no lo saques porque me excitaras mas¡, y no quiero que el olor a sexo empiece a sentirse,… le dije que me besara y al principio de negaba, pero después empezó a darme unos besos en mi pene hasta que después empezó a chuparmela, eso ya me tenia a mil y sentí que casi ya me estaba por venir ya que todo el ambiente era excitante, saber que tal vez alguien nos observaba o nos podrían cachar.

Le dije al oído que se detuviera, porque podría ocurrir un accidente a lo cual con una sonrisa hizo caso omiso, pero después se detuvo, me metí el pene en el pantalón, pero estaba encendido y ella igual, ya que seguía acariciándome el pantalón, me dijo siéntate mejor, ya me canse de estar sentada, dijimos que nos tranquilizaríamos pero le dije que se sentara sobre mi y le subí la minifalda y empezamos a frotarnos ella empezó a gemir mas y mas y después echo su espalda hacia atrás y me dijo con un suspiro ya ya me vine y esto esta oliendo a sexo, nuestros aromas es mas fuerte, y nos detuvimos.

Nos controlamos, esperamos unos minutos y salimos del privado, ella se adelanto a comprar un agua y yo pagaba la hora del Internet, la alcancé en el auto, y nuestras miradas decían vamos a otro lado a terminar esto…

Con una sonrisa de picardia y de complicidad nos marchamos a un lugar mas solitario… al fin el primero me había costado 10 pesos la hora.

Buenas vibraciones

January 15, 2010 by admin  
Filed under Incesto

Mis pies dejaban rastros de huellas mojadas en el suelo de la habitación mientras me apuraba a traves del cuarto para encender la televisión, deteniéndome solo para asir mi albornoz de seda de la cama mientras pasaba. Había estado duchándome en mi cuarto de baño, prestando oído a los sonidos de la noche a traves de la puerta cuando fueron interrumpidos súbitamente por una transmisión local urgente que ahora me apresuraba a escuchar.

Mientras me aproximaba a la pantalla, la imagen cambió de un joven reportero a un mapa del estado con una raya delineada en rojo al centro, rápidamente reconocí que estaba indicando un pueblo a no menos de veinte millas de mi propia casa. Presione el botón del volumen y entonces di un paso atrás de la televisión para sentarme en el borde de la cama.

“…autoridades han dicho que el incremento de la actividad sísmica es improbable que resulte en un terremoto de gran intensidad, sin embargo es probable que ocurran temblores menores a lo largo de la noche. A pesar de estas garantías al publico de todos modos a los residentes locales se les aconseja tomar precauciones razonables.”

“Maravilloso”- Murmure, sabiendo que eso significaban horas encerrada en un cubo de concreto.

Generalmente no hubiera importado, los terremotos son solo parte de la vida donde nosotros vivimos. De hecho a lo largo de los años nuestra familia ha disfrutado de algunas veces divertidas aguantando temblores menores en los confines reforzados de nuestro baño. Que con juegos de mesa, cartas y charadas los niños habían incluso aprendido a tomar refugio cuando eran jóvenes, muy similar durante los cortes de energía. Es solo que esta noche había estado esperando acostarme temprano. “Sophie… ¿dónde está tu hermano?” llame por el pasillo a mi hija, resignándome a renunciar a una noche de auto-cuidado y quizás un poco de diversión indulgente con un amigo de plástico.

“No se mamá, en el baño creo”.

“Dile que se apresure por favor, necesitamos el baño solo tengo que vestirme y…” Repentinamente, como si se adelantara a mis palabras, el suelo se levanto, mientras un temblor sacudía la casa. “Dile que vamos a entrar… va a haber un terremoto esta noche.” Apresuradamente tome la bolsa de supervivencia, que siempre estaba escondida debajo de la cama para tales emergencias, y me dirigí al armario por mi ropa.
Juntando todo con mis brazos, di vuelta rápidamente con gallardía de la habitación por el pasillo al cuarto de baño, inclusive mientras un segundo y mas fuerte temblor golpeo. Ligeramente tambaleándome, colisione con ligereza con el muro antes de recuperar el equilibrio. Delante de mí, Shopie estaba de pie frente a la entrada del baño, tocando en la puerta y llamando impacientemente a su hermano.
“Vamos James…mamá dijo que te apresuraras, ¿no puedes sentir el temblor?”
Oí una voz apagada dentro, y entonces la puerta se abrió y Shopie irrumpió adentro. Seguidamente entre yo al cuarto y deje caer el paquete de ropa y suministros en el piso. Entreví a James, parado en nuestra vieja bañera victoriana sosteniendo una toalla en la cintura.
“Vamos James, jala el tapón y salta fuera.” Volteé y cerré la puerta, asegurándome que todos los cerrojos estuvieran firmemente es su lugar.
“Podría haber esperado un minuto.” Protesto él, mientras yo volvía a dar vuelta de cerrar la puerta. No pude evitar sino sonreír a su modesta vergüenza.
“Conoces la rutina James. Encerrarse desde el segundo que el terremoto empieza…además tu hermana y yo ya lo hemos visto todo antes.” Sonreí burlonamente. “Vamos, salta fuera y ponte tu bata.” Crucé la habitación para sacar el protector de cristal en la ventana del baño y asegurarlo. Echando un vistazo a Sophie pude ver que ella ya estaba tirando de los paneles acolchados que cubrían el lavabo y el inodoro (previniendo las lesiones dé colisionar con ellos) del armario de almacenamiento.
Detrás de mi James aun se quejaba de que solo se había enjabonado.
“Pues vas a tener que quitártelo con la toalla” Conteste severamente, encarándolo y aproximándome al baño. “Date prisa, jala el tapón… sabe que esa agua en la bañera es peligrosa…” Mientas hablaba me incline dentro de la bañera, agarrando la cadena y jalando el tapón yo misma, pero antes de que pudiera terminar mi oración el suelo debajo de nosotros se sacudió de nuevo y las luces en el baño parpadearon.
Sorprendida con la guardia baja, la agitación repentina me sumió adelante e instintivamente me estire. Mi s manos se cerraron en la mojada carne de la muñeca de James, pero el también caía hacia atrás. Su mano libre subió, buscando en vano soporte. En vez de eso encontró la delgada tela de my bata de noche, y continuo cayendo hacia atrás hasta que chocó con las baldosas de caucho de la pared. Sentí la bata de noche estirarse y luego rasgarse, pero no antes de que su peso, agregado a mi impulso me arrastrara hacia él.
En un momento había estado parada en el piso del baño y al siguiente estaba encaramada precariamente en el borde del baño, mis espinillas doliendo por el impacto con el duro borde. Luchando para recobrar mi balance, pude ver a James realizando un baile extraño mientras trataba de mantener su posición en la resbaladiza superficie.
De nuevo el piso crujió y con un chillido de protesta escuche a sus pies perder la batalla por tracción. Arriba de nosotros, las luces parpadearon otra vez y abruptamente cedieron, sumiendo al cuarto en la oscuridad. Desorientada, empuje mis piernas hacia afuera, alcanzando desesperadamente por el piso pero encontrando solo aire. Mientras tanto, James se había deslizado al fondo de la bañera, gimiendo mientras se impactaba y mandando una ducha de agua al aire. Inmediatamente, sentí my propio cuerpo en movimiento, sacudido de su inestable posición mientras yo también caía.
Aterrizando pesadamente sobre mi hijo, sentí mi estomago impactar contra sus rodillas levantadas, llevándose el viento de mis pulmones en un solo jadeo, sin embargo sus piernas cedieron a mi peso y se separaron mientras me deslizaba entre ellas, forzando las a aplanarse cuando me hundí en la poco profunda agua que quedaba. Luchando para recobrar el aliento, advertí la voz temerosa de mi hija en la oscuridad.
“Mamá… James… ¿están bien?”
“Er… si estoy bien creo” gruñó el de debajo de mí. Había un extraño tono en su voz que no pude identificar completamente, pero mientras yacía ahí en la oscuridad por unos segundo, tratando de recuperar el aliento, repentinamente me percate de que mi rasgada bata se había caído, dejando la parte baja de mi cuerpo desnuda y expuesta. Para empeorar las cosas, me di cuenta de que podía sentir la flácida longitud del pene de James presionando contra mi piel descubierta. Como si hubiera leído mi mente, la voz de James hizo eco a mis pensamientos en la oscuridad.
“Er…mamá, creo que perdí mi toalla…”
“¡Realmente” -replique cáusticamente- “eso crees! “ Trate de moverme pero encontré que las escarpadas paredes lisas de la vieja bañera victoriana no ofrecían ningún tipo de tracción. Tendida de frente, mis brazos estaban inmovilizados debajo por el peso de mi cuerpo, y por las piernas de James a ambos lados. Arqueando mi espalda trate de retorcerme verticalmente pero el intento fue inútil y estaba consciente de mis pesados pechos balanceándose en el torso de mi hijo.
Me di por vencida, tratando en vez de eso de empujar mis rodillas en un esfuerzo por levantarme de él, pero mis piernas solo se deslizaron en el baño, el impulso moviéndome más hacia abajo en su cuerpo y anudando nuestros miembros más estrechamente..
“A ver, déjame intentarlo.” Dijo James, sintiendo mi lucha. Acostado en su espalda al fondo de la tina, no era más que capaz de alcanzar el borde de la bañera con las puntas de sus dedos: pero su agarre se resbalo en la húmeda superficie con el peso de mi cuerpo reteniéndolo. Detrás de mí, mis piernas se estaban enrollando contra el lado más lejano de nuestra resbaladiza prisión forzando el peso de la parte superior de mi cuerpo hacia abajo de él y sus esfuerzos causaron que yo me deslizara aun más abajo. Abruptamente sentí su virilidad levantándose desde la oscuridad para encontrarse con mi cara y sentí su pubis frotarse contra mi barbilla.
“Detente James.” Espete en pánico, girando mi cabeza rápidamente, incapaz de mover mis brazos para defenderme de la intrusión no deseada. Afortunadamente dio por vencido el intento, y al hacerlo su cuerpo de deslizo lejos de mi cara, hasta que mi cabeza descanso en su estomago.
Atrapados, nos quedamos ahí por algunos momentos, respirando pesadamente mientras el suelo continuaba estremeciéndose debajo. Detrás de mí el hoyo del tapón gorgoteaba mientras la última agua del baño se agotaba y yo consideraba la cadena de eventos que habían llevado hasta ese momento, no pude evitar reírme.
“Bueno… estamos en un aprieto ahora” Exclame bromeando. El humor fue de corta duración no obstante. James se había puesto extrañamente silencioso, y con horror, me di cuenta de por qué.
Mi hijo había alcanzado hace largo tiempo la edad de curiosidad sexual; yo había encontrado una serie de revistas de chicas en varias etapas de desnudarse en su cuarto en algún momento u otro. A los dieciocho, estaba segura de que aun era virgen- así que no era sorprendente que él pudiera encontrar esta situación extrañamente erótica… Que macho de sangre roja no lo haría, quiero decir no es como si yo fuera una mamá poco atractiva. Aun en los treinta, mi cuerpo estaba en buena condición como jamás lo había estado. Tengo suerte suficiente de haber sido bendecida con un cuerpo delgado, talla 8 que se que ha torcido unas cuantas cabezas a lo largo de los años. Mi esposo reclama que tengo el más estrecho y redondo trasero en el mundo, y las más firmes tetas 36 DD también, que mi hijo estaba descubriendo en ese mismo momento. Ubicado dentro de la hendidura de mi amplio pecho, su verga se sacudió y sentí como empezó a endurecerse, hasta que la cabeza hinchada de su virilidad emergió de los estrechos confines de mi escote
Mientras el suelo continuaba temblando, pude sentir la longitud de su eje vibrar atrás y adelante entre mis mojados globos, y a través de la oscuridad podía escuchar a mi hijo respirando en entrecortados jadeos. No me atrevía a moverme, por miedo a empeorar la situación. Usualmente los temblores no duraban más que unos minutos a la vez y silenciosamente recé que estuviéramos acercándonos al final de este. Sobre todo porque me di cuenta de que, a pesar de mi misma, estaba empezando a encontrar las circunstancias ligeramente excitantes.
Fuera de la bañera, podía oí a mi hija buscando a tientas.
“Shopie… ¿Qué estás haciendo?” Llame a mi hija.
“Estoy buscando la bolsa de supervivencia, para obtener la linterna.” Me respondió desde al lado.
“Solo danos una mano cariño…estamos atascados” Rogué desesperadamente, pero sin ser consciente de la verdadera gravedad de nuestra situación ella continuo buscando en el suelo al lado de la tina.
“Un segundo mamá… será más fácil con la luz y creo que la encontré.”
Incluso mientras hablaba, podía sentir la verga de mi hijo deslizándose con mayor facilidad entre los carnosos montículos de mis pechos, y supuse que su paso estaba siendo facilitado por los lubricantes efectos de la pre-eyaculación. Intentando no moverme solo incremento la presión de su duro eje; y además de eso, aumento mi propia excitación mientras mis cada vez más excitados pezones rozaban su ingle. Abrí mi boca frenéticamente, para demandar la ayuda me mi hija pero mientras hacía eso sentí la cabeza de su pene engordar y su cuerpo tensarse debajo de mi. Con su hinchada verga alojada firmemente entre mis tetas, y el calor saliente de mi estrecho escote, sentí cada espasmo, mientras mi hijo comenzó a eyacular. Con un trago agudo de aliento descargo su caliente semen en mi piel, el primer deposito retumbando en mi boca abierta, antes de bajar pro mi cara. Instintivamente trague cuando el cálido liquido golpeo la parte posterior de mi garganta. Cerré mi boca rápidamente y permanecí sin movimiento en aturdida incredulidad, incapaz de comprende que acababa de pasar. Debajo de mi James murmuro algo que sonó como una disculpa.
En ese momento, una luz encendió y la cabeza de mi hija apareció sobre la bañera. En el rayo de la lámpara, tomo la vista ante sí pero incapaz de ver el semen de su hermano untado sobre nuestros cuerpos, se rio de nuestro incomodo predicamento. El temblor pareció disminuir y en momentos se detendría por completo un hecho que era de agradecer, ya que la erección de mi hijo aun no se había desinflado enteramente y seguramente regresaría a su gloria total si mis tetas salpicadas de semen continuaban acariciándolo por más tiempo. Encontrando mis sentidos incline mi cabeza hacia atrás hasta que mi mirada se cruzo con la de mi hijo. Su cara traicionando los sentimientos de vergüenza y culpabilidad que obviamente estaba experimentando y a pesar de el sabor salado de su semen en la boca, no pude evitar sentir simpatía por él -después de todo, difícilmente era su culpa. Si iba a ser completamente honesta, casi me halaga que James pudiera considerarme de una manera sexual y no hay duda de que yo lo había encontrado extrañamente erótico – aunque no fue una experiencia que estaba ansiosa por repetir. Le sonreí para tranquilizarlo.
“No te preocupes acerca de ello James” Dije confortantemente “Solo salgamos de aquí y sequémonos… ¡Sophie, que tal una mano por favor!”
Mi hija se las arreglo para dejar de reír lo suficiente para pararse y tomarme, forzando su mano entre el espacio de mi pecho y mi brazo derecho, para agarrarme debajo de la axila. Incapaz de levantar my peso muerto de encima de James, si logro subir mi pecho lo suficiente para que escabullera un brazo de debajo de mi. Torciendo my cuerpo con torpeza, empuje hacia abajo en el muslo de mi hijo a pulgadas de si polla, provocando lo que supongo fue un gemido de dolor de él y gradualmente nuestros miembros se separaron y fui capaz de voltearme encima de él. Era consciente del hecho de que el esfuerzo nos había dejado en una posición aun más comprometedora. Con mi espalda hacia él y un brazo soportándome a mi misma en su pecho, su verga estaba ahora presionada en la suave carne de mi trasero, peligrosamente cerca a la entrada que le había dado a luz hace todos esos años. El hecho de que James hubiera dejado de quejarse acerca del asalto a su cuerpo y se hubiera quedado congelado me dijo que el también estaba al tanto de esto. Me encontré preguntándome a mi misma si era horro lo que le había hecho caer en silencio o algo más. Fugazmente, me acordé de su dura polla enterrada entre mis tetas, vaciando su semilla en mi cuerpo, y me di cuenta con un impulsivo espanto que podía sentir un calor creciendo entre mis piernas.
En shock y avergonzada de mis pensamientos privados estaba súbitamente con muchas ganas de poner algo de distancia entre nosotros Afortunadamente estaba casi libre todo lo que faltaba era que yo tirara de mis piernas, girar alrededor, buscar por un punto de apoyo y tener a mi hija jalándome de la bañera, sin embargo, no podía negar los fuertes sentimientos de excitación que fueron menguando a través de mi cuerpo. Mientras tomaba la mano de mi hija y ella me jalaba hacia enfrente, mis pies encontraron agarre en el piso del baño, uno entre las piernas de James y el otro bajo la axila. Con mis piernas bastante separadas sobre la parte superior de su cuerpo supe que desde su posición era capaz de mirar directamente a mi entrepierna y ver claramente mis labios color de rosa situados en un montículo recortado de oscuro vello púbico. Nunca he sido tímida alrededor de mis niños, pero el pensamiento de tan íntimo escrutinio ciertamente me hubiera avergonzado antes de hoy. Ahora sin embargo, me sentí culpable de admitir que me excitaba y mientras me paraba sobre él, inclinándome hacia adelante por la cintura y extendiendo la mano libre para equilibrarme en los bordes del baño, ojeé hacia abajo para ver sus ojos trabados en mi coño humedecido y su verga en atención. Desde luego, lo que había ocurrido hasta ahora, podía descartarlo como inofensivo. Desafortunadamente, la naturaleza está llena de ironías parece.
Al momento las placas tectónicas flotando en el manto de lava millas bajo nuestros pies, colisionaron con violenta fuerza, y la tierra tembló con el impacto. La conmoción resultante fue dos veces mayor que cualquiera de los que habíamos sufrido ese día, y la fuerza arrancó mi mano de las manos de mi hija y le envió a través de la extensa sala, linterna en el aire, aun cuando arrancó las piernas de debajo de mí y me dejó caer me como un saco de ropa sucia en mi hijo.
Por varios segundos, James y yo rebotamos alrededor de la bañera como un par de zapatillas en una maquina lavadora. Desorientada y sacudida me di cuenta de que había aterrizado sobre james, encarándolo y sentada. El estaba debajo de mí, pero se las había arreglado para enderezarse también, y con mis piernas envueltas alrededor de su cintura sosteniéndonos juntos, mis senos rebotaban incontroladamente en su cara. La linterna de deslizo por el piso, parpadeando su haz violentamente alrededor de las paredes hasta que se apago, metiendo al cuarto en la renovada oscuridad, justo cuando los cristales de la ventana resonaron detrás del panel de protección. Detrás de mi sentí los pedazos de cristal caer en mi hombro y retrocedí bruscamente del súbito dolor, impulsándome contra James. En ese momento, el principal terremoto cedió, casi abruptamente como golpeo, y el levantamiento violento inicial de la tierra dio lugar a constantes vibraciones ondulantes, mientras las ondas secundarias se alejaban del epicentro.
“Mamá… ¡tienes que dejarme ir!” lo escuche decir, sobre el retumbo agonizante de afuera, pero me aferre estrechamente a él. Fuera de los protectivos confines de nuestro baño reforzado, un terremoto se estaba liberando en completo poderío en nuestro pueblo. Dentro del refugio blindado, amortiguadores de goma suavizaron el asalto, y a través de los años nuestro refugio a probado su efectividad para mantener a nuestra familia lejos del peligro, sin embargo, cuando James habló, asumí que el pánico extremo a su voz fue una reacción a la bestia fuera.
“Está bien…” Les asegure en voz alta. “Al menos no podemos dañarnos el uno al otro si estamos atorados juntos.” Agregue rápidamente a mi hijo.
“No es eso de lo que estoy preocupado mamá, no entiendes, tienes que dejarme ir.”
Su voz era urgente ahora, y de pronto entendí. En los pocos segundo que habían pasado desde que callera sobre mi hijo, me había dado cuenta del hueso duro de su cadera, intermitentemente picando la parte superior de mi muslo en la base de mi culo. Distraída había puesto poca atención pero ahora me daba cuenta de que no era en realidad su hueso de la cadera.
Lo que podía sentir era su verga, totalmente erecta y directamente debajo de mí, empujando contra my carne como si buscara el camino de menos resistencia. Deslizándose en la hendidura entre mis posaderas, golpeo y empujo hacia abajo en mi para venir a descansar momentáneamente en la entrada de ni ano. Por un momento, pensé que podría penetrar mientras hacía estocadas persistentemente en la estrecha abertura y consternada, trate de tirar hacia atrás. Era demasiado tarde no obstante, el movimiento logro solo desalojar su verga de mi culo pero al caer de nuevo en su regazo su inflamado miembro se hundió en los suaves pliegues de su vagina. Mis ojos se abrieron en horror mientras apretaba mis piernas estrechamente alrededor de la cadera de mi hijo en un último intento de evitar me deslizarme en su polla dura. Parece que la gravedad tenía otras ideas, y sin resistencia de mi ya húmeda entrada, su gorda cabeza empujo con facilidad dentro de mí, empalándome en su grueso eje.
Incapaz de detenerme, un gemido de placer escapo a mis labios. Con mi marido fuera, habían sido semanas desde que había visto acción. James malinterpreto el sonido negativamente.
“Lo siento mucho mamá” dijo el dócilmente, y por una vez en mi vida, yo estaba totalmente sin palabras. Esta noche había visto una cadena de acontecimientos fuera de control en espiral. Tantas posibilidades incalculablemente pequeñas habían conspirado para verme aquí, en una posición en la que yo nunca en un millón de años hubiera anticipado estar,- una posición en que ninguna madre debería estar nunca. Aun así aquí estaba, entrepierna a entrepierna con mi hijo, su verga llenando mi vagina, y todo tipo de pensamientos dando vueltas en mi cabeza como un huracán. Pero lo más sorprendente de todo, lo que volvía una y otra vez a mi mente, fue una idea única y aterradora que se mantuvo empujando su camino hacia el centro de mi conciencia. Un pensamiento minúsculo que mantenía mi cuerpo inerte cuando debería haber estado luchando como una mujer loca – terremoto o no, para desalojar el miembro de mi hijo de mi cuerpo. Un pensamiento repitiéndose cada vez con mayor vehemencia… “¡Dios se siente tan bien!”
Inmóvil, permanecí cabalgando a mi hijo, luchando con mi agitación interior. Al otro lado de la habitación podía escuchar a Sophie en la oscuridad y un nuevo temor me vino a la mente. Sabía que ella estaría buscando la linterna. Como si la situación no fuera suficientemente mala, solo podía imaginar la humillación de tenerla a ella encendiéndola y siendo testigo de lo que estaba ocurriendo en la bañera.
“Solo siéntate quieto,” alcance a murmullar con voz ronca, “… ambos, se terminara pronto.” Estaba tratando de hacerlo sonar como si fuera un suplicio; que era algo que nosotros podríamos aguantar, rezando por que pasara tan rápido como fuera posible. La verdad es sin embargo que yo no quería que pasara. Con cada segundo que pasaba que su verga estaba incrustada en my coño, su ingle restregándose contra mi hinchado clítoris con cada ondulación del suelo debajo de nosotros, podía sentir el calor de mi deseo sexual naciendo dentro de mí.
“Sophie…” jadeé débilmente… “¿Estás bien? Solo deja la lámpara y encuentra algún lugar seguro para sentarte.”
“Estoy bien mamá, ¡encontré la antorcha pero está rota!”
En la oscuridad, alivio mezclado con un familiar sofoco que calentó mi cuerpo mientras diminutos escalofríos de placer emanaban de mi entrepierna y fluyeron atreves de mí como electricidad. Mientras el suelo subía y bajaba, sentí la verga de mi hijo seguir el movimiento, hundiéndose entre mis labios con creciente facilidad cuando mis jugos de bienvenida se vertían a lo largo de su eje, lubricando el camino. Silenciosamente, mordí mi labio para retener suspiros de placer, amenazando a escapar mientras se tensaba mi cuerpo, su gentil cogida provocando mi hambrienta vagina a aun mayores estados de excitación hasta que luche para contenerme a mí misma.
Desde su mortificada disculpa James había estado en silencio, pero gradualmente podía escuchar su respiración acelerarse en traición a sus propios esfuerzos tensos para controlar su excitación intensificada. Dividida entre pretender permanecer al margen y consolar a mi auto inculpado hijo, mis brazos de deslizaron por propia voluntad para sujetar su cara entre mis palmas.
“Está bien James” Me escuche tranquilizándolo suavemente… “Está bien” y su cuerpo pareció relajarse levemente a mi voz de aceptación. Lentamente lleve su cara a mi pecho, mantuve su cara contra mis bamboleantes tetas mientras su verga se mecía dentro de mi cavidad en llamas. Entre mis piernas, podía sentir mi propia humedad mientras el templado liquido fluía de mi coño mojando mis muslos y trasero, e involuntariamente mi estrecho agujero se contrajo alrededor de su gordo eje mandando espasmos de placer a través de my cuerpo. Me di cuenta que lentamente, la rítmica presion de su pene estirando mis mojados labios me estaba llevando cada vez más cerca al orgasmo, pero más que un sentimiento de embarazo, me encontré ansiosa- desesperada a acabar sobre la dura polla de mi hijo.
Finalmente, con la lujuria más allá de importarme mande a volar toda mi indecisión al viento. Frotando mi coño hacia abajo para encontrarme con el siguiente empujón de la verga de James, gemí sin pudor mientras él se sumergía en mi lascivo agujero. Permití que mis manos vagaran sobre su cuerpo, entretanto su longitud me penetraba una y otra vez, y entonces imprevistamente sentí una cálida humedad envolver mi pezón, mientras llevaba uno de mis pechos en seguida a su boca, tocando toscamente mi culo con sus manos. Gimiendo como puta de astillero, sentí crecer la marea de mi clímax, que brotaba de mi coño fundido como una tormenta de fuego. Mu dentro de mi empapado agujero, pude sentir su verga engordar y supe que estaba a momentos de llenarme con su semen caliente. De pronto el suelo dejo de moverse a la vez que el temblor pasaba. Sin su movimiento, ya no estaba montando en su ansioso pene; en vez de eso descansaba tentadoramente dentro de mí. Fervientemente trate de renovar el movimiento, pero mis piernas ahora enrolladas en su cadera obstaculizaban en vez de ayudar. Exasperada, retire mis piernas de alrededor del, enroscándolas debajo de mi y levantándome. En la oscuridad, percibí un decepcionado quejido mientras su rígido miembro se deslizaba de mi frustrada abertura. Arrodillándome frente a él, resbale mi mano entre nosotros y tomando su polla la guie de vuelta a mi impaciente coño- deslizándose hacia abajo felizmente sobre el resbaladizo tallo. Sin impedimentos ahora lo monte a mi propia voluntad bombeando su polla más y más adentro hasta que una oleada de placer estalló sobre mí como una ola gigantesca.
En ese instante la lámpara se encendió.
“Hey la arregle, la parte trasera se rompió y las baterías se cayeron…” La voz de Sophie se detuvo en seco, cuando el rayo luminoso cayó sobre la pared detrás de nosotros. Sus ojos de inmediato tomaron la imagen de su madre, la columna vertebral arqueada y la cabeza hacia atrás mientras la polla de su hermano explotó dentro de mí, revistiendo mi agujero con su espeso semen. Mis ojos febriles sostuvieron la mirada de mi hija como pidiendo disculpas, incapaz de evitar mi clímax, mi boca y un gemido de placer extático gruño en mi garganta. Ardientemente me forcé a mi misma a bajar, llevando el pene de James profundamente dentro de mi pasaje en contracción y el bramo con satisfacción mientras continuaba frotando mi vagina en el, ordeñando la última gota de seme de su pulsante verga.
Afuera el terremoto había pasado, pero el silencio que rodeo los confines de nuestro pequeño cuarto de baño era más ensordecedor que cualquier cosa que la naturaleza pudiera lanzarnos. Lentamente, me levante de mi hijo, su miembro encogiéndose rápidamente salió audiblemente de mi ahora vacio agujero, en medio de un cóctel de semen y líquido. Todo el tiempo, Sophie miró a través de ojos atónitos la escena frente a ella, una mano tapando su boca en incredulidad.
Durante casi un minuto, mire a cada uno de mis dos hijos, buscando ansiosamente algo apropiado para decir, pero fue James quien rompió el incomodo silencio.
“Diantres mamá… lo siento mucho y todo, pero… ese fue el mejor encierro que alguna vez haya habido” Incluso aunque en su rostro se dibujo una contrariada sonrisa, escuche a Sophie soltar una risita detrás de su mano y las esquinas de mi propia boca temblaron con mis mejillas enrojeciendo, a pesar de ser un poco tarde para la vergüenza.
“Sophie yo…” Empecé titubeantemente, pero rápidamente ella me interrumpió.
“No…mamá está bien. Lo que pasa en el refugio se queda en el refugio- además… ¡creo que he atestiguado la cosa más caliente que he visto nunca!”

Esta historia fue traducida del inglés al español pues me encanta, espero la disfruten. Escrita por Skei0

Poco a poco me volvi bisexual

January 14, 2010 by admin  
Filed under Gay

Hola a todos, no sé si es un relato como tal, supongo que tiene una mezcla de ellos, es vergonzoso pero me imagino que para eso esta el Internet, para decir todo lo que no somos capaces en la vida cotidiana.

Creo que empezó hace unos 7 años cuando tenia 18, soy un hombre de 25 en estos momentos y no recuerdo exactamente cuando, pero si se que a esa edad empecé a mirar mas amplio. Toda la vida me han gustado las mujeres, me encantan, no puedo imaginar vivir el resto de mi vida con alguien que no sea una mujer, la idea me repugna, he tenido novias y las he casi que amado,y estoy contento con ellas, el sexo también es bueno con ellas pero a esa edad empezé a sentir una admiración con el cuerpo masculino, el buen cuerpo, ese duro, definido, varonil, macho. No sé si es todo lo que he querido ser y no soy ya que no tengo un muy buen estado físico, tengo algunos kilos demás pero no soy gordo, eso solo que soy perfeccionista en ese sentido y quiero estar al 100.

De tanto ver porno, y ver todo tipo de mujeres en revistas y todo, empecé a darme cuenta de mi admiración por los cuerpos masculinos y mas precisamente por los penes, SI, aunque algunos les parezca desagradable o a otros excitante a mi me gustaría chupar uno, se me ocurren las cosas mas sucias a hacer, podría tragar toda la leche de un actor porno, o varios, podria chupar bolas, y penes por horas, deseo hacerlo, quiero hacerlo, pero no tengo valor porque sería como confirmar mi bisexualidad, pero no me considero como tal. No sé hasta donde sea pecado ser bi, si lo soy, pienso que podria ser una ventaja ver una peli porno y excitarse viendo tanto el hombre como a la chica, aunque debo ser sincero, unas buenas par de tetas y una rica vagina me ponen rojo pero una rica verga me pone al 100, por el momento me excita mas la idea de chupar una buena verga que de chupar una vagina aunque las 2 las puedo hacer sin ningun problema.

No siempre ha sido asi, ni siquiera pensaba en ello, con el pasar de los años se volvió una opción, empecé a experimentar cambios en mi forma de ver al hombre y me obsesioné con sus formas y sensualidad.

Llo primero que me encendía eran los relatos y cuando las chicas describian los miembros que las habian penetrado me excitaba mucho la forma tan sucia como ellas los describían.

Despues lei algunos relatos gays que eran aun mejores cuando no se ponian con esas estupideces anales y todo eso, luego vinieron las fotos y luego videos, recuerdo haber visto un video de un chico que se masturbaba, era delgado, latino, el se bañaba y alguien lo grababa, era un hombre con una verga de ensueño, gruesa, desmesurada, se la agarraba con una propiedad, era de esas que estan casi pegadas al abdomen de lo paradas que estan, que cuando se llegan riegan toda su caliente lechita hacia su pecho, fue sublime como me jale mi verga viendolo a él, me llegué como nunca, desafortunadamente la mia no apunta al cielo como me gustaría, es mas como verga de negro, un poco ancha y mira hacia abajo pero a mi me gusta.

A veces con los amigos que tenia mas confianza, los invitaba a masturbarnos juntos, o a veces ellos también lo proponían, no todos aceptaban, no era nada gay, es solo que hablamos mucho de sexo y de lo excitados que quedábamos nos teníamos que pajear.

Recuerdo un dia que fuimos a la casa de uno de ellos, yo le dije que me gustaba su madre, estabamos solos, él y yo y empezamos a hablar de sexo, no paso mucho tiempo cuando ya tenia la verga tiesa, y tenia que pajearme, le dije que lo hicieramos juntos, asi fue, me saque la verga y me pajié en su cuarto frente a él. Si hubiese tenido la malicia que tengo ahora le hubiese mamado esa verga durante el tiempo que tomara para darle una buena ereccion y tragarme toda su leche.

Por ultimo, el motivo que me hizo escribir mi historia es el sueño que tuve ayer, fue uno erótico, antes de acostarme en uno de mis tantos fallidos de evitar ver sexo gay o algo, quise ver hardcore pornstars tradicionales y puse un video de 2 chicas rubias mamando una hermosa verga, larga, y apuntando hacia el cielo pero no al 100 aunque lo suficiente para ganarse un buen blow job de mi parte si la tuviera de verdad. El tipo tenia la cabeza roja, se noto que quería venirse hacia mucho tiempo. bueno en todo caso durante mi sueño, el cual duro 10 min al menos mamé esa verga de lo lindo, que sensacion, despues de eso creo que tengo que hacerlo, tengo que chupar una algun día, es tan rico sentir ese deseo animal masculino de solo querer placer, de sentirse como un instrumento, a los hombres no nos importa el amor solo coger, en ciertas ocasiones es llegarse, y si con mi boca y mis manos puedo hacer que una verga se venga en mi lo haré, y lo disfrutaré como cada segundo de esa mamada que le di a esa ricura en el sueño. Por cierto,en el sueño el tipo nunca se llego, pero yo si me desperté con mi verga tiesa apunto de venirme solo, así que me ayude un poco me sobé y eyaculé mi rica leche caliente sobre mi.

Bueno, eso es todo, espero les haya gustado o excitado un poco jajaja, si alguien me envia algun comentario o algo puede que envie algo mas sobre mis dudas al respecto de las cosas anales, empiezo a hacerme la idea de penetrar a otro hombre o porque no, que me penetren.

Next Page »