De corazones rotos

August 9, 2010 by admin  
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Hola a todos, a diferencia de mis anteriores relatos este es tiene más sentimientos, como recordaran en mis anteriores relatos les hable de Héctor y de Fernando, bueno cuando hector y yo empezábamos a entablar una relación, y yo ya estaba a punto de acabar con fernendo mi novio, a el padre de Héctor lo destinaron a santa cruz una ciudad alejada de mi ciudad.
Bueno decidimos no perder contacto con Héctor, y Fernando empezó a pintarme las cosas color rosa, me juro amor eterno, me decía que el moriría por mí, que sin mí no es nada, que sin mí no vive, empezó a celarme. Cosa que me gustaba porque nunca nadie me trato como algo tan valioso para otro ser, y comenzó a pasar lo que me temía me enamore locamente de el algo que no quería que pase de nuevo, por mi mala experiencia pasada con alguien que por coincidencia también se llama Fernando. Bueno eso solo duro un poco por que hasta hace tres días que no me responde los mensajes y no contesta mis llamadas, acepto por un mensaje en el que me dice: “ no te preocupes pon mi, solo tengo problemas familiares, perdón pero no podre ir a la cita de hoy, tengo muchos problemas”.
Bueno es que parezco egoísta, pero si en verdad me amara por lo menos me mandaría un mensaje al celular.
Bueno ayer tuve la oportunidad de hablar con un viejo amigo, Pablo mi tocayo al que le conté mi problema doloroso, bueno el me dijo que a él, le gustaría hablar en persona con migo pues el también estaba muy estresado, nos citamos en el montículo un bello paraje al que acuden los enamorados, bueno el niño que yo conocí había cambiado y ahora se había convertido en un chico hermoso, al principio le desconocí pero el no a mí a pesar de que el mis mi menos por un año parece mi mayor, bueno primero me abrazo y me dijo que me había extrañado, y empezó a contarme el origen de su estrés, y luego me pregunto de mi ahora no se si mi ex o si todavía somos novios. Bueno sin querer me puse a llorar porque le tengo mucha confianza a mi tocayo, además que él sabe de mi primera mala experiencia en el amor, mientras estábamos recostados en el césped rodeados de flores, el me dijo: ¿te acuerdas cuando tu y yo teníamos que ser novios?….. y preferiste que fuéramos amigos. Desde entonces no pude tener novio siempre termine a las dos semanas de arreglarme con alguien…….jajajajajaja.
Y me acorde de eso que había quedado borrado en mi memoria, me reí y le dije que si nos hubiéramos quedado como novios, tal vez ahora yo no estaría pasando por tanto dolor. No termine de decirle esto cuando se me acerco y me dio tremendo beso, parecía algo tan de película o de serie anime, un beso tierno en un jardín lleno de flores.
Luego de ese beso mágico me dijo: pabli en España tienen un dicho el amor y la naranja se parecen infinito por que por más dulces que sean de agrio siempre tienen un poquito.
A lo que le respondí: jajajajajaja bueno a mi no me toco una naranja sino un limón.
El me tomo de la mano y me dijo: ¿recuerdas que una semana antes de que decidieras continuar nuestra amistad me prometiste hacerme el amor?.
Yo le dije que si, a lo que respondió, bueno quiero que me cumplas esa promesa ahora a si yo dejo de estar estresado y tú te sientes mejor por lo de tu chico.
Yo por la rabia lo tome fuerte de la mano y le dije: tu serás mío el día de hoy, nos fuimos del lugar y entramos en un hotel, en cuanto ingresamos en la habitación él empezó a besarme y a desvestirme todo fue tan rápido, luego empezó a chuparme la verga, en ese momento me olvide de mi tristeza y me entregue al placer, eso fue la cúspide del éxtasis, luego mientras me la mamaba me alcanzo su colita que es bien redondita y carnosa, además de peluda, y empecé a meter mi lengua en ese ano tan estrecho que él tiene el gemía de placer, y con la rabia y el dolor que tenia dentro empecé a hacerlo como si no hubiese un mañana, una vez dilatado se sentó en mi pene y comenzó el sube y baja el gemía como loco mientras yo le masturbaba y acariciaba su pecho en un momento empezó a apretar su ano y su verga empezó a hincharse se estaba por venir y se corrió en todo mi pecho su semen llego a mis labios, apretó su anito y provoco que me corriera dentro suyo, cayo rendido en mi pecho y nos fundimos en un beso.
Si les gusto escríbanme , también me gustaría que me escriban opinando sobre si debo arreglarme con mi tocayo, o si debo tratar de volver con Fernando.

¿Eres virgen?

July 29, 2010 by admin  
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¿Eres Virgen?
Hola a todos en este lago tiempo en que no les he relatado de mis aventuras, me di un respiro para ir como el picaflor en busca de una flor.
Je, je, je. Bueno en mi anterior relato le comente que me había cansado de estar de novio y que de que me prometan cielo y tierra y que luego me arrojen escusas. Bueno primero decirles que no entenderán este relato si no leen los anteriores se los nombrare en orden:
Recibiendo el sol.
Feliz cumpleaños Iván.
El placer puro.
Una La Paz nueva y excitante
De viaje con Héctor.
Con Héctor en la cama.
De corazones rotos.
Hip hop gay?
Bueno y por ultimo este que he titulado ¿Eres Virgen?, bueno como en mi anterior relato deje de lado el amor puro y me dedique a buscar amigos sexuales, aproveche una fiesta de amigos de mi universidad para ser más directo, de mi carrera, para celebrar el fin de los exámenes parciales, bueno todo el grupo salió de parranda, incluso un muchacho al que llamare Lucas (nombre ficticio) el cual con sus 17 años es muy peludo, algo que me gusta mucho en un chico, bueno, desde la primera semana de clases me di cuenta de que yo le gustaba pero nunca me lo dijo, hasta esa noche, en la que las copas bebidas, le dieron valor para decirlo, yo no acostumbro a beber mucho pero me encontraba en un estado lucido y consiente, a diferencia de Lucas el cual no había tomado tragos hasta esa noche, el estaba muy poco consciente de lo que hacía, y como mis “amigos” son mega homofóbicos, me daba miedo que se me echase en sima delante de todos, la solución era clara tango que irme, pero como los exámenes me habían dejado muy estresado y Lucas vive en la ciudad contigua de, El Alto sabia que con la delincuencia que existe era muy peligroso para que retorne a su casa, asi que le dije que nos fuéramos a la otra casa de mis padres, el no quería porque sus padres le regañarían pero cuando le dije que llamaríamos a su casa para informar que se quedaba en mi casa se tranquilizo, bueno salimos del boliche (pub, discoteca, antro, como se diga en sus países) y tomamos un Radio taxi (un servicio más seguro de transporte, reservado para las clases sociales pudientes) y nos dirigimos a mi casa de Obrajes, donde solo hay muebles y donde mi familia descansa de vez en cuando, una vez que llegamos llame a mis padres para decirles que estaba en la casa de obrajes, luego llame a los padres de Lucas y les dije que el se quedaría por que ya era muy tarde para que retornara a su hogar y que mañana por la mañana llegaría asu hogar.
Sus padres muy agradecidos colgaron el teléfono, mientras yo hacía esto él se tomo la libertad de acomodarse en el sofá, yo lo vi con una cara muy graciosa, y me mate de la risa el por jugar me tomo del brazo y me jalo y empezamos a jugar en el sofá, en un instante note que descaradamente me había tocado el paquete, eso fue una afirmación de mis sospechas, yo le gustaba.
Lo empuje y me senté en un lado del sofá con una cara muy seria, el se dio cuenta y me dijo: perdón pablo, creo que mejor me voy. Y empezó a caminar a la puerta yo lo tome del brazo y le dije estás loco y me mate de la risa. El se mostro confuso, camine hasta la cocina y le prepare un emparedado de jamón y le serví un vaso de agua, para que se le pase la borrachera, recupero rápidamente y nos pusimos a hablar en la sala, cuando sonó el reloj del recibidor de la casa ya eran las dos de la madrugada, le dije ya es tarde vámonos a la cama, el me detuvo y me dijo: ¿En camas separadas? O ¿en una sola?
Me moría de la risa, el no sabía cómo darme a entender que quería un buen macho a su lado, yo lo tome de la nuca y le di un beso francés, el respondió al beso, luego le dije que el que quería que le diera un cuarto aparte o que durmiéramos en mi cama, el solo me abrazo y no dijo nada, cuando llegamos a mi cuarto me pregunto: ¿quieres tener sexo?
Me dejo con la cara de, obvio que quiero tener sexo, y solo le respondí si tu quieres. El me dijo es que nunca me lo han metido y quiero saber cómo se siente, dicen en internet que se siente rico. A lo que con una cara de asombro respondí: ¿Eres virgen? No te la creo, y con una risa le dije bueno dejaras de serlo, y le desabroche la chaqueta, luego le quite la camiseta y me desice de sus pantalones y calzados dejándolo en unos slips negros algo apretados con una notoria erección, en una vista panorámica pude ver el cuerpo desnudo casi escultural piernas muy velludas al igual que su pecho y brazos, la barba del día le completaba el panorama perfecto, pero sin quitarle la hermosura de sus 17, luego el hizo lo mismo pero me dejo totalmente desnudo y al quitarme los bóxer que llevaba puestos comenzó a darme una mamada, y en serio era virgen en todo sentido porque parecía un rallador de queso frotando mi pene, se lo dije y le dije que usara los labios en lugar de los dientes, el lo capto y en un instante empezó a darme una mamada regular, luego lo levante y lo recosté boca arriba en la cama y le quite su slip con la boca y como un resorte salió su amiguito, ja, ja, ja y le dije oye que cabezón que esta, lo tiene de un tamaño regular de 16 o 17 cm, pero como un hongo cabezón, le empecé a dar una buena mamada y comencé a acariciar sus huevos peludos, y luego le metí un dedo en su culito, luego fueron dos, y por ultimo tres, el gemía como un loco y me dijo métemelo pero despacio, que soy virgen, me reí por que me hizo mucha gracia, bueno me puse encima de él y él me abrazo con sus piernas y comencé a penetrarlo, en verdad era virgen porque un ano estrecho, caliente y unas nalgas suras y redondas me dieron el placer que nunca pensé que existiera, una vez dentro él empezó a mover su culito y a gritar de placer, parecía una chica arrecha, yo empecé el mete saca y el sudor que causo el momento de placer sirvió de lubricante y casi como instinto se lo metía mas y mas rápido, el se masturbaba frenéticamente, hasta que me vine a mares en su colita y él se corrió en mi pecho, según el tubo un orgasmo muy fuerte, cuando comenzó a sacar mi verga de su culo el apretó y me dijo que no lo sacara y sentí como me succionaba con el culo, eso hizo que me volviese a correr. Si no lo han sentido todavía se los recomiendo es algo muy rico. Al día siguiente desayunamos comida rápida y volvimos a nuestros hogares, al día siguiente me hablo normal en clases y luego me invito un jugo en la cafetería de la universidad, el quiere que comencemos una relación formal pero yo no sé si dejar mis aventuras sexuales y enlazarme con él, o rechazarlo y dejar esa noche como una experiencia de otro mundo. Me gustaría que ustedes opinen pueden escribirme a mi correo Arkantos3790 estoy en yahoo.es espero sus comentarios. Hasta otro relato.

Mi padrastro y su despedida de soltero

July 26, 2010 by admin  
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Bueno , ya terminando la historia entre mi padrastro y yo …. Quiero agradecer los correos enviados y eso da a entender que mi historia que es completamente real les ha gustado .
No es fácil la vida de un gay , mucho menos cuando uno empieza a descubrir lo complicado que puede ser . uno también se enamora , sufre y por supuesto que también disfruta de las aventuras que aparecen por el camino .
Bueno …. Ahora paso a contarles el final de la historia entre Carlos (mi padrastro y yo ) .
Después de tan deliciosa noche que pasamos con Carlos … en la cual los dos pasamos de ser hateros a unos confundidos gay de una noche . (eso era lo que creía yo) .
La noche paso tan rápida como el encuentro sexual que tuvimos … y sin darnos cuenta , ya era de día cuando nuestros ojos despertaron . creo que por él la luz de día que se veía por una de las cortinas , ya eran las 10:30 o un poco más tarde .
Abrí mis ojos , me quede un rato quieto para ver cuál era el panorama … lo único que tenia a mi vista era el ventanal del cual se reflejaban unos rayos de sol … no quería moverme … tenía claro que Carlos seguía acostado en la otra mitad de la cama … y por lo que notaba , el ya estaba despierto . podía sentir su respiración y podía sentir que algo hacia con una de sus manos ( creo que jugaba con la punta de la sabana ) .
Que complicada la situación … el me podía observar pero yo a él no … que pasara por su mente ? cuáles serán sus primeras palabras ? que actitud tomara Carlos luego de lo ocurrido ?…. eran las preguntas que me hacía interiormente . no podía dejar de pensar que desde ese día las cosas no serian igual ni para él ni para mí .
Pero mis pensamientos fueron interrumpidos por una voz gruesa pero tierna ….
Mario … Mario , se que estas despierto y tenemos que hablar de lo ocurrido …
Un relámpago paso por todo mi cuerpo y mi nerviosismo yo creo que notaba a un kilometro de distancia .
Carlos vuelve a tomar la palabra ….
Mario date vuelta que tenemos que hablar …. Creo que tenemos que hablar esto ahora , no creo que tengamos otro momento …
Yo por mi parte gire mi cuerpo hacia el del pero sin poder mirarlo a la cara … mi vergüenza era tanta … que tenía claro que en el momento que mis ojos chocaran con los suyos … admitiría que desde ese día era un gay mas . porque lo ocurrido horas antes , era lo más fascinante que me había ocurrido en la vida.
Carlos respira profundamente … ( hasta el día de hoy recuerdo perfectamente sus palabras )
Mira Mario … sé que esto solo fue producto del alcohol y que nos dejamos llevar …. Yo por mi parte daré esto por olvidado y es más , hare como que nunca ocurrió . quedo claro ?
Yo por mi parte seguía mudo … era como que de la nada … alguien me hubiese amarrado la garganta … no podía pronunciar palabra alguna .
Carlos por su parte … solo tomo una posición mas cómoda … giro un poco mas su cuerpo al mío … con su mano tomo mi rostro y lo fijo al suyo … en ese momento ocurrió lo que tanto temía … mirarlo directamente a los ojos .
Mario … no tengas pena … solo paso y punto … no sientas vergüenza … fue culpa de ambos y solo fue ¡!
Lo que yo no podía decirle …. Era que por primera vez … mi corazón latía a mil …. Y que yo a esas alturas , ya no lo veía como a mi futuro padrastro ….
Carlos .. solo atino a decir … ya mi muchacho , tranquilo .. veras que en unos días ya todo está olvidado .
En ese momento fue cuando tome fuerzas y le diría lo que yo sentía ……
Fije mi mirada hacia la de el …. Y con una voz entrecortada me anime a decir .. caaarlos …. Yooo …
Suena el citofono .. ¡!!!
Ooh por dios ¡! Quien seria a esa hora ? interrumpí lo que le diría a Carlos y me dirigí a contestar …..
Alo ¡! Quien es ?
Soy tu madre , déjame subir hijo ….respondió la voz del otro lado .
El mundo se me vino encima …. Que le diríamos , que haríamos ? …. Eeeh espera madre que estoy en la ducha …..
Corte de inmediato y corrí a avisarle a Carlos ….
Carlo , llego mi mamá .- levántate de inmediato ….. nooooo … mejor hazte el dormido y yo me acostare en la otra habitación ¡!!!
A Carlos le cambio el color de su rostro , como que hubiese visto un demonio …..
Mamá subió … me dio un beso en la mejilla y entro de lo más feliz comentándome que ya estaba todo listo para el matrimonio ….. y que solo faltaba confirmar la llegada de unos parientes del sur de chile.
Mamá ¡! No metas ruido que Carlos esta aca y está durmiendo …. Pero como es eso que el esta acá respondió ella ….
Bueno lo que pasa que se nos hiso tarde y tomamos unas copas de mas . no deje que manejara así hasta su casa ….
Aaah ¡! Ok … y se dirigió hasta la habitación donde se encontraba Carlos ….
Yo no sabia que hacer … que decir o qué no decir …. No sé cuánto tiempo paso desde que ella entro … pero de la nada se escucharon unos gritos de discusión …
Era claro que mi mamá se había dado cuenta de todo y yo estaba perdido ¡! Que sensación más terrible era lo que le asaba a mi cuerpo ¡!! Qué vergüenza sentía ….
En eso mi madre sale del cuarto dando un portazo …. Se dirige a mí y de un solo golpe me da vuelta la cara … como cresta me pudiste hacer esto infeliz ¡!! Mamá , espera deja explicarte!!
Que me vas a explicar ? — que le conseguiste una puta a Carlos ?
Yo no podía entender nada ¡! …. Quede helado ….
Mama tomo su cartera y se retiro sin decir nada mas …..
Yo solo atine a dirigirme al cuarto para ver qué había sucedido …. Que paso Carlos ..?
Tonto ¡! …. Dejaste rastros de semen en toda la cama …..
2 semas después ….
No hubo matrimonio , … mamá nunca pudo perdonar que Carlos que se metiera con una puta …. Que diría si supiera que la puta era yo ?
Con Carlos seguimos en contacto y solo me pidió un tiempo porque lo que había ocurrió igual lo había dejado confundido . pero como se están dando las cosas …. Creo que vamos por buen camino … no hemos tenido sexo … pero hay detalles que indican que se siente muy cómodo a mi lado … oportunidad que puede … me abraza o me dice palabras muy tiernas . ( es cosa de tiempo ) .
Amigos míos … disculpen .. el final de la historia no tenía nada de erótica … pero creo que tenía que terminar así mi relato …. Ya que todo lo escrito anterior mente … es real .
Gracias .
atte. mario

El mandingo me cobro caro su silencio

July 21, 2010 by admin  
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Como relate anteriormente, en “Qué será lo que quiere el Negro”, había sostenido varios encuentros sexuales con un compañero de clases que habían terminado “mal”, pues su tío nos había atrapado con las manos en la masa.

Si bien había sido terrible que nos hubieran descubierto, creo que no habría podido ser alguien peor el que me encontró en aquella situación. Su tío era un hombre negro, delgado, bastante feo, ex boxeador, que nos había relatado con orgullo, como él y un par de amigos habían “abusado” sexualmente por meses de un gay en el ejército hacía años atrás.

En resumen de cuentas, el tío de mi amigo el negro era bastante morboso, hasta sádico diría yo, le gustaba coger a otros hombres, pero no que lo cogieran a él. Incluso nos había dicho recomendado coger a otros muchachos, todo esto antes de saber, que sería su sobrino el que a la postre me estaría cogiendo a mí.

Para colmo de males, según su tío me engaño, diciéndome que mi amigo el negro era menor de edad (no era cierto) y si bien había sido él quien inició todo, fácilmente yo podía ir a la cárcel por “corromper” a un menor.

Luego, aquel hombre (a quien llamaré Mandingo) tenía a su disposición una información muy crítica para mí, siendo que era un abusivo y manipulador, no vaciló en chantajearme, pidiendo mis favores sexuales a cambio de su silencio. Parece mentira, pero muchos de estos hombres que pertenecen a grupos donde se supone que son digamos más machos que los demás (ejército, policía, deportes y otros) a veces son los más pervertidos, al parecer estar hombres solos despierta el deseo entre ellos.

El jueves, había quedado en encontrarme con él el sábado a las 2:00 de la tarde. El viernes, al salir de clases lo encontré afuera esperándome, se me acercó, me apartó del grupo y me dijo, bueno, ya sabes, mañana a las 2:00 te paso buscando, no te me vayas a echar para atrás porque cuento todo, no te asustes, te voy a dar lo que te gusta. Yo sólo dije está bien. El dijo, quiero que temprano te pongas un lavado, no quiero que hagas desastres en la tarde. Yo pregunte que como debía hacerlo, entonces me explicó cómo hacerme el lavado usando la ducha del baño. Porque no me llevó el mismo viernes no sé, pero eran clarísimas sus intenciones para el sábado.

Aquel viernes en la cama, comencé a pensar en lo que me venía, estaba preocupado, pero también comencé a fantasear con la situación, lo que me excitó mucho y terminé masturbándome.

El sábado bien temprano en la mañana me llamo por teléfono, 2 veces seguidas, luego de saludarme sólo me decía, cuento contigo, ya sabes, hoy a las 2:00 y bien limpiecito.

Tomé un baño y me hice el lavado que Mandingo me había ordenado. A las 2:00PM en punto tocaron el timbre, era el que venía por mí. Su expresión denotaba ansiedad, parecía un perro detrás de una perra. Subí a un viejo auto medio destartalado que tenía, una vez dentro me dijo, te voy a llevar al apartamento de un amigo mío, me lo prestó para esta tarde, allí vamos a estar tranquilos, nadie nos va a molestar.

Llegamos al lugar, no era muy grande. Enseguida pasamos al cuarto, me dijo que tomaría una ducha, que me desvistiera completamente y me metiera a la cama. Así lo hice, estaba en esa cama bastante ansioso, con una mezcla de excitación y enojó.

Por fin salió de la ducha pero con una toalla en la cintura, no le pude ver la verga o pipe como ellos le decían, eso me preocupaba considerando el tamaño de la de su sobrino, quería ver a que me enfrentaría.

Se sentó en la cama y me pidió que me pusiera de pie, de espaldas frente a él con el cuerpo inclinado. Con sus manos abrió mis nalgas y examinó mi culo, con un dedo húmedo en saliva masajeaba mi ano. Me beso una de las nalgas y luego la mordió suavemente, para después lamer mi culo. Entonces esa sensación de enojo y miedo se fue alejando de mí, me relaje y poco a poco mi verga se fue parando. Yo quería evitar aquello, pues ponía en evidencia que me gustaba y excitaba.

Luego él se puso de pie, me dijo, yo sabía que te gusta la vaina, esta tarde vas a saber lo que es bueno. Sirvió un par de tragos de ron y dijo, salud, por la cogida que te voy a dar. Me ordenó, tomate todo el trago de una vez para que te relajes. Así lo hice.

Entonces me dijo, arrodíllate, así lo hice. Su verga quedo a la altura de mi cara, pero aún yo no la veía, estaba bajó la toalla pero se notaba que estaba parada. Finalmente el se quitó la toalla, tenía esa pinga bien parada, larga, gruesa y venosa, se parecía un poco a la de su sobrino, pero tal vez un par de centímetros más larga y definitivamente más gruesa, tan negra que parecía de goma. Un par de bolas grandes le colgaban con bastante piel. Al verla sentí excitación y miedo, pensé que si su sobrino me había hecho sufrir, con esta sería mucho peor.

Me quedé casi hipnotizado mirando aquel palo. Entonces el dijo, bueno, qué esperas, una invitación? Yo dije cómo? El siguió que si estás esperando una invitación para ponerte a mamar, anda trágate ese pipe completo. Lo tomé con mi mano, mientras con la otra sopesaba sus bolas, introduje en mi boca y comencé a chupar suavemente, luego comencé el mete y saca en la boca, chupando muy fuerte cuando iba de salida. El colocó su mano en mi cabeza para controlar un poco el ritmo.

De pronto me dijo, metete lo que más puedas. Lo introduje hasta el límite. Entonces el empujó la verga, sentí su cabeza en mi garganta, sentí que me ahogaba, el sostenía mi cabeza y un minuto después me libero. Después lamia su pinga por los lados, de arriba abajo como una perra. El hacia shh y gemía un poco de gusto.

Si bien yo estaba disfrutando mamar aquella verga, su rudeza me preocupaba, pensaba me va a reventar cuando me lo meta. Pensé, en darle una mamada fabulosa y tal vez hacerle acabar evitando la penetración. Luego usé un truco que había hecho suspirar a los dos que antes me habían cogido, me agache más y comencé a lamer y mamar sus colgantes bolas. Efectivamente le encantó, dijo hay carajo, mamas bien rico con razón mi sobrino no te perdonó.

De pronto comencé un mete y saca rápido en mi boca, con la intensión de hacerle acabar. El dijo ya basta, ponte en 4 patas. Yo respondí, porque mejor tú no te acuestas y yo me monto encima. Yo quería tener una posición menos comprometida para mí. El dijo, aquí mando yo, en 4 te dije.

Me puse en 4 patas sobre la cama, entonces el untó mi culo con un poquitito de vaselina. Me pareció muy poco para aquel pollón. Le dije, por favor, ponme un poco más. El dijo, no, así es suficiente, la idea es que resbale un poco, no me gusta ese grasero, quiero sentir tu culo, no un poco de grasa. Entonces le dije, Mandingo (desde luego este no es su nombre real) en fin, le dije, Mandingo, es que lo tienes enorme, eso me va a doler mucho. El dijo, (mientras rozaba mis nalgas con la punta de su pinga) cuando estemos así quiero que me digas papi, dime papi, por favor, ponme más vaselina, suplica si es que quieres algo. Entonces me humillé aún más, dije, papi por favor, te lo suplico, ponme más vaselina.

El respondió así es, así es que tienes que comportarte. Entonces tomó un poco más y hundió uno de sus dedos en mi culo. Dije, papi más anda, por favor. Secamente respondió, ya te puse demasiado.

Apuntó la punta de su pinga justo en mi ano, presionando un poco, preguntó, poco a poco o de golpe? Yo dije poco a poco, entonces, me clavo de un golpe, apenas me metió un pedazo sentí un dolor muy intenso, sin lugar a dudas me había roto el culo, instintivamente me hice hacia adelante, de hecho, me dolió tanto que me pare de la cama, camine agarrándome el culo.

Dije oye, si eres, te dije poco a poco. Entonces con su cara de sádico me dijo, yo te acabo de decir como tienes que pedir las cosas y tu no haces caso, entonces, te hice eso para que aprendas. No entendí, el siguió, no te dije que tenías que decirme papi y pedir por favor, quien coño te dijo que me puedes dar órdenes.

Sentí rabia e impotencia, quería irme de allí, pero sabía que no tenía alternativa. Entonces me ordenó ponerme nuevamente en 4 patas, pero de rodillas en el piso, con el torso sobre la cama, me abrió un poco las piernas y apuntó nuevamente su verga, preguntó, entonces cómo lo quieres? Respondí, poco a poco papi, por favor, de golpe no. Me dijo, no me convences, parece que no te importa, convénceme que en verdad sea poco a poco. Respondí, pero qué más quieres que te diga? El dijo bueno, atente a las consecuencias. Pensé que no debía humillarme más ante él, no dije más nada y me preparé a aguantar su arremetida.

Apuntó su verga y en un movimiento lento, pero firme, me fue empalando completamente, sentía esa pinga hirviendo en mi culo, me dolió aunque no tanto como antes, me ardía el ano, gemía un poco, un ayy, ayy, era inevitable, comencé a respirar profundo para tratar de relajarme, pero, entre el tamaño de la verga, el miedo y el enojo, no lograba relajarme. Sin haberlo metido completamente, comenzó a moverse poco a poco mientras mi ano se dilataba.

Me lastimaba, pero yo lo toleraba, unos par de minutos después, mi ano estaba más dilatado y lubricado, me ardía mucho en la entrada, pero lo estaba llevando mejor, entonces el comenzó a moverse enérgicamente, clavándome a fondo, en lo más hondo de mis entrañas su cabeza se estrellaba contra mis órganos, haciéndome sufrir, traté en vano de detenerlo con una mano, me sometió, clavándome salvajemente, yo gritaba, ayy, uyy, no, por fa, no, el preguntaba, cómo se dice? Entonces, yo, no papi, te lo suplico, así no. Minutos antes me sentí con la valentía de enfrentarlo, pero ahora, con el golpe constante de su pinga, tuve que rendirme y humillarme.

Esta cogida es para que aprendas a respetar, que aprendas quien manda, me decía, al tiempo que me follaba sin piedad. Un par de minutos (que parecieron una eternidad) se clavó muy fuerte, gruño arrggg, descargó su abundante semen dentro de mí, luego, se relajó un poco y terminó por sacarlo.

Sentí como liquido salía de mi culo, me quedé así un rato, extenuado. Cuando me incorporé, vi que dos “hilos” de sangre bajaban por cada uno de mis muslos, el ataque había sido total, el piso, estaba salpicado con una mezcla de baba, sangre y semen. Me ordenó que limpiara todo y lavara bien el culo y las nalgas.

Cuando salí del baño, comencé a vestirme, pensando que ya lo había complacido, el dijo, deja todo allí, te falta mucho todavía, por lo menos 3 polvos te voy a echar hoy. Luego me acosté junto a él a mirar la televisión, mientras él se recuperaba para el segundo polvo.

Pensé, que distinto puede resultar la realidad a una fantasía, yo fantaseaba muchas veces con que un hombre así me sometiera a su antojo, incluso me hiciera sufrir un poco, pero que distinto fue lo que sentí, sobre todo, la parte dolorosa, fue muy intensa.

Esa tarde fue larga y difícil para mí, ese sería el primero de varios abusos al que fui sometido. También fue muy placentera, fue una combinación de sensaciones que espero seguir relatando más adelante.

Poco a poco me volvi bisexual

January 14, 2010 by admin  
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Hola a todos, no sé si es un relato como tal, supongo que tiene una mezcla de ellos, es vergonzoso pero me imagino que para eso esta el Internet, para decir todo lo que no somos capaces en la vida cotidiana.

Creo que empezó hace unos 7 años cuando tenia 18, soy un hombre de 25 en estos momentos y no recuerdo exactamente cuando, pero si se que a esa edad empecé a mirar mas amplio. Toda la vida me han gustado las mujeres, me encantan, no puedo imaginar vivir el resto de mi vida con alguien que no sea una mujer, la idea me repugna, he tenido novias y las he casi que amado,y estoy contento con ellas, el sexo también es bueno con ellas pero a esa edad empezé a sentir una admiración con el cuerpo masculino, el buen cuerpo, ese duro, definido, varonil, macho. No sé si es todo lo que he querido ser y no soy ya que no tengo un muy buen estado físico, tengo algunos kilos demás pero no soy gordo, eso solo que soy perfeccionista en ese sentido y quiero estar al 100.

De tanto ver porno, y ver todo tipo de mujeres en revistas y todo, empecé a darme cuenta de mi admiración por los cuerpos masculinos y mas precisamente por los penes, SI, aunque algunos les parezca desagradable o a otros excitante a mi me gustaría chupar uno, se me ocurren las cosas mas sucias a hacer, podría tragar toda la leche de un actor porno, o varios, podria chupar bolas, y penes por horas, deseo hacerlo, quiero hacerlo, pero no tengo valor porque sería como confirmar mi bisexualidad, pero no me considero como tal. No sé hasta donde sea pecado ser bi, si lo soy, pienso que podria ser una ventaja ver una peli porno y excitarse viendo tanto el hombre como a la chica, aunque debo ser sincero, unas buenas par de tetas y una rica vagina me ponen rojo pero una rica verga me pone al 100, por el momento me excita mas la idea de chupar una buena verga que de chupar una vagina aunque las 2 las puedo hacer sin ningun problema.

No siempre ha sido asi, ni siquiera pensaba en ello, con el pasar de los años se volvió una opción, empecé a experimentar cambios en mi forma de ver al hombre y me obsesioné con sus formas y sensualidad.

Llo primero que me encendía eran los relatos y cuando las chicas describian los miembros que las habian penetrado me excitaba mucho la forma tan sucia como ellas los describían.

Despues lei algunos relatos gays que eran aun mejores cuando no se ponian con esas estupideces anales y todo eso, luego vinieron las fotos y luego videos, recuerdo haber visto un video de un chico que se masturbaba, era delgado, latino, el se bañaba y alguien lo grababa, era un hombre con una verga de ensueño, gruesa, desmesurada, se la agarraba con una propiedad, era de esas que estan casi pegadas al abdomen de lo paradas que estan, que cuando se llegan riegan toda su caliente lechita hacia su pecho, fue sublime como me jale mi verga viendolo a él, me llegué como nunca, desafortunadamente la mia no apunta al cielo como me gustaría, es mas como verga de negro, un poco ancha y mira hacia abajo pero a mi me gusta.

A veces con los amigos que tenia mas confianza, los invitaba a masturbarnos juntos, o a veces ellos también lo proponían, no todos aceptaban, no era nada gay, es solo que hablamos mucho de sexo y de lo excitados que quedábamos nos teníamos que pajear.

Recuerdo un dia que fuimos a la casa de uno de ellos, yo le dije que me gustaba su madre, estabamos solos, él y yo y empezamos a hablar de sexo, no paso mucho tiempo cuando ya tenia la verga tiesa, y tenia que pajearme, le dije que lo hicieramos juntos, asi fue, me saque la verga y me pajié en su cuarto frente a él. Si hubiese tenido la malicia que tengo ahora le hubiese mamado esa verga durante el tiempo que tomara para darle una buena ereccion y tragarme toda su leche.

Por ultimo, el motivo que me hizo escribir mi historia es el sueño que tuve ayer, fue uno erótico, antes de acostarme en uno de mis tantos fallidos de evitar ver sexo gay o algo, quise ver hardcore pornstars tradicionales y puse un video de 2 chicas rubias mamando una hermosa verga, larga, y apuntando hacia el cielo pero no al 100 aunque lo suficiente para ganarse un buen blow job de mi parte si la tuviera de verdad. El tipo tenia la cabeza roja, se noto que quería venirse hacia mucho tiempo. bueno en todo caso durante mi sueño, el cual duro 10 min al menos mamé esa verga de lo lindo, que sensacion, despues de eso creo que tengo que hacerlo, tengo que chupar una algun día, es tan rico sentir ese deseo animal masculino de solo querer placer, de sentirse como un instrumento, a los hombres no nos importa el amor solo coger, en ciertas ocasiones es llegarse, y si con mi boca y mis manos puedo hacer que una verga se venga en mi lo haré, y lo disfrutaré como cada segundo de esa mamada que le di a esa ricura en el sueño. Por cierto,en el sueño el tipo nunca se llego, pero yo si me desperté con mi verga tiesa apunto de venirme solo, así que me ayude un poco me sobé y eyaculé mi rica leche caliente sobre mi.

Bueno, eso es todo, espero les haya gustado o excitado un poco jajaja, si alguien me envia algun comentario o algo puede que envie algo mas sobre mis dudas al respecto de las cosas anales, empiezo a hacerme la idea de penetrar a otro hombre o porque no, que me penetren.

El estres del estudio

December 18, 2009 by admin  
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Javier empezó a disfrutarlo y a masturbarse mientras Esteban sentía el mayor de los placeres en su culo. Primero fue un movimiento lento, después Esteban aceleró el ritmo con el que clavaba su pene en Javier. Se dejaba llevar por la excitación del momento, se detenía y volvía a empezar con consideración cuando recordaba que era la primera vez de su amigo.

Este había sido un día largo para Esteban. Las competencias nacionales de voleibol se aproximaban y al mismo tiempo llegaban los exámenes y trabajos finales del colegio. Tenía que dedicar mucho tiempo a entrenar y a estudiar. Había salido muy temprano de su casa, estaría en el colegio hasta el mediodía, de allí iría a entrenar toda la tarde y a las 5 iría directamente a la casa de Javier, uno de sus compañeros del colegio, con el que estaba haciendo un trabajo final.

Por la tarde, durante el entrenamiento, a Esteban se le pasó el tiempo volando y cuando se le ocurrió mirar el reloj eran ya las 5, hora en que debía estar en la casa de Javier. Tomó sus cosas y su morral y salió corriendo, no se duchó, no se despidió de nadie. Salió a toda prisa hacia la casa de su compañero. A las 6 de la tarde fue llegando, más cansado que nunca. Su amigo abrió la puerta de la casa y le reclamó por el retraso. Los dos jóvenes estaban ahora tensos, no solo porque la fecha de entrega del trabajo se aproximaba sino por la dificultad del mismo que les hacía pensar que no lo podrían entregar a tiempo. Esteban se disculpó e inventó como excusa que el entrenador no le permitió salir antes de la hora normal, incluso, para demostrarle a Javier su interés en llegar a tiempo, le enseñó lo que era evidente: no se había duchado ni se había cambiado su uniforme de vóley.

Javier decidió dejar el tema allí y más bien afanó a Esteban a subir al segundo piso, a su habitación, donde Javi había estado trabajando, pegado al pc desde las 3 de la tarde. Los jóvenes entraron en la habitación. Esteban tiró su morral al piso y de inmediato se sentaron frente al pc a trabajar. Esperaban sacar adelante el trabajo y sabían que podrían concentrarse pues no había nadie más en la casa y los padres de Javier llegarían bastante tarde. Durante la siguiente hora buscaron información sin ningún éxito, se desesperaron, discutieron fuertemente, en fin, se dejaron llevar por el estrés hasta que Esteban detuvo esa situación.

Esteban: ¿Sabes que Javier? Tomémonos un descanso, así sea de media hora, pongámonos a jugar, ¿tenés juegos en el pc? Javier: Bueno dale, pero solo media hora, esto tenemos que terminarlo hoy. Esteban: Si, si, es solo para sacarnos el estrés.

Javier abrió entonces uno de sus muchos juegos de pc y empezaron a jugar, a relajarse, la tensión empezó a disminuir y los amigos se estaban sintiendo mejor. Se encontraban en la mitad de una pelea virtual cuando Javier sacó una de sus mejores armas y acabó con la última vida que le quedaba a Esteban… Game Over.

Esteban: ¡Ah me mataste! Javier: Jaja es que el que se meta conmigo ya sabe que le va mal. Esteban: Jaja bueno, ¿jugamos otra o qué? Javier: Que más juegos, mejor te muestro algo más interesante que tengo guardado. Javier caminó hacia su armario y de abajo de mucha ropa sacó un cd.Esteban: ¿Qué tenés en ese CD? Javier: Ya vas a ver.

Javier puso el cd en el pc y seleccionó uno de los archivos. Inmediatamente Esteban entendió. Ante los ojos de los muchachos empezó a rodar un video de porno donde un joven bastante atractivo realizaba todo tipo de actos con dos mujeres. Era porno hetero de la más alta calidad.

Esteban: Ah ya entiendo, esto si nos relaja más, jaja. Javier: Yo te dije que esto es mejor que los juegos. Esteban: Si, jaja. El tiempo empezó a transcurrir mientras los muchachos no quitaban los ojos de la pantalla. Esteban estaba gozando plenamente de todo lo que veía pues no solo le atraían las dos mujeres sino también el atractivo protagonista y todo lo que hacía. Imaginaba que Javier, por su parte, disfrutaba viendo a las dos hermosas mujeres. Pronto se quedaron en total silencio, prestando atención solamente a los sonidos e imágenes del video. La excitación empezó a correr por las venas de los dos muchachos quienes tenían un aspecto serio y de absoluta concentración.

Esteban sintió como su pene empezaba a crecer y a hacer presión en su singular ropa interior y en su pantaloneta de vóley. Javier estaba empezando a sentir lo mismo en su cuerpo. Finalmente, con un orgasmo de cada uno de los tres protagonistas, el video llegó a su fin. Los dos muchachos se reclinaron casi simultáneamente en sus espaldares, libres de la intensidad de la concentración que tenían.

Esteban: Ese video está buenísimo Javier, me lo tenés que prestar. Javier: Si está muy bueno, es la primera vez que lo veo completo. Esteban: ¿Cómo así, no lo habías bajado totalmente? Javier: No, sino que siempre lo he empezado a ver y me toca parar para jalármela jajaja, es muy intenso. Esteban: jaja si, está muy arrecho. Javier: Si, mirá como quedé.

Javier señaló el bulto entre sus piernas que había crecido gracias a la erección provocada por el video y contrajo un poco su pene de forma tal que se moviera y Esteban pudiera observar su dureza por encima de los bluejeans que Javier tenía puestos. Esteban: Jaja si yo también quedé más o menos así.

A Esteban le estaba gustando la conversación, por un momento pensó que a su amigo podría interesarle descargar toda esa excitación que tenía acumulada con una paja, sin embargo, pudo darse cuenta que no era así.

Javier: Bueno, suficiente, sigamos con este trabajo. Si volvían a trabajar, Esteban perdería cualquier oportunidad de, al menos, hacerse una paja con Javier, así fuera cada uno en lo suyo. Tenía que pensar en algo. Esteban: No Javier espérate, ¿me puedo duchar antes? Es que ya me cansé de esta ropa sucia. Javier: Bueno está bien, pero no te demores, allí en el armario hay toallas y el baño es la primera puerta saliendo a la izquierda. Esteban: Listo no me demoro.

Dicho esto, Esteban se puso de pie y se quitó su camiseta, la dejó en la silla y caminó hacia donde había tirado su morral.

El cuerpo de Esteban era simplemente hermoso, sus abdominales, su pecho, su espalda. Esteban intentaba prolongar las cosas para caminar sin camiseta por más tiempo frente a su amigo. Disfrutaba ser observado. Javier, a pesar de estar concentrado en el computador, seguía todos los movimientos que su amigo realizaba, al fin y al cabo la habitación era pequeña. El siguiente paso para Esteban fue sacar una toalla del armario y sentarse sobre la cama, de espaldas a Javier, para quitarse los zapatos. Lentamente desamarró los cordones mientras su amigo podía ver perfectamente la espalda desnuda del joven deportista. Puso los zapatos a un lado y, se puso de pie. Tomó la pantaloneta de cada lado de su cintura y la bajó lentamente por sus piernas hasta quedar solamente en su ropa interior.

En este momento, Javier ya no estaba tan concentrado en el computador, más bien, estaba mirando a su amigo sin tanto disimulo. Le había causado gran sorpresa ver que Esteban usaba jockstraps y, por supuesto, que éstas le permitían ver todo el culo del voleibolista.

Javier: ¿Vos usás de esas? Esteban: ¿Qué cosa? ¿Jockstraps? Javier: Si, yo pensé que eran solo para jugadores de Jockey. Esteban: Jaja no, se pueden usar en cualquier deporte, son muy cómodas. Javier: Si eso estoy viendo, pero no cubren casi nada tampoco. Esteban: Si jaja, no se pueden usar en todas partes. Javier se puso de pie y se acercó a Esteban. Javier: Nunca había visto unas de estas. ¿Y no te tallan esas tiras? Esteban: No para nada, a la larga no las sientes.

Javier: ¿Te molesta si me las pruebo? Esteban: Bueno no, pero… ¿te las paso aquí mismo? Javier: ¿Si, o te da pena? Te podés cubrir con la toalla. Esteban: No, lo digo solamente porque….bueno, es que jaja, todavía lo tengo un poco duro por lo del video. Javier: A jaja, tranquilo eso se te nota por encima jaja, pero fresco, yo también estoy igual entonces no hay problema. Yo me volteo mientras te las quitas.

Esteban: Bueno está bien. Esteban tomó sus jockstraps y los bajó por sus piernas quedando totalmente desnudo a espaldas de Javier y con su pene algo crecido. Por su parte, Javier se fue quitando los jeans.

Una vez Esteban estaba cubierto con la toalla, le entregó los jockstraps a Javier quien se acomodó nuevamente de frente a su amigo y se quitó sus bóxers. La camisa que traía puesta cubría su pene. Mientras Javier se ponía los jockstraps, Esteban trataba de ver algo de sus piernas que no estaban nada mal, igualmente quería ver algo de su pene, pero no podía ser tan evidente. Total no alcanzó a ver nada de este.

Esteban: Listo, ¿cómo los sentís? Javier: Pues bien, se sienten bien…quiero verme en el espejo. Javier caminó hacia el espejo del baño. Esteban lo siguió. Esteban: Quítate también la camisa para que te veas mejor. Javier: Listo. Javier se quitó su camisa dejando ver su pecho, su espalda y su abdomen, los años que Javier había dedicado al fútbol habían ayudado a formar muy bien su cuerpo. La semi desnudez de Javier hizo que Esteban empezara a imaginarse mil cosas con el fuerte y definido cuerpo de su amigo.

Ahora estaban los dos jóvenes en el baño. Esteban con una pequeña toalla que rodeaba su cintura, Javier con los jockstraps de Esteban. Javier: Ve Esteban y ¿usar esto es requisito para todos ustedes? Esteban: No, solamente la usamos si queremos. Javier: Jaja claro y vos con lo vanidoso que sos con tu cuerpo, me imagino que te gusta andar casi desnudo. Esteban: Yo creo que el que vive enamorado de su cuerpo es otro, jaja…además, ante quien me voy a exhibir, ¿ante los otros jugadores en las duchas? Dijo Esteban en tono sarcástico.
Javier: No pues yo no sé, pero entonces, ¿por qué las usás? A vos te gusta mucho tu cuerpo y no me lo negués. Esteban: Jaja es que no es cualquier cuerpo. Javier: A ver, tensioná tus brazos, veamos que tantos músculos tenés.

Esteban tensionó sus brazos y su joven amigo apretó un poco los músculos del deportista para determinar su fortaleza.

Javier: Bueno si, tenés brazos fuertes, pero eso no dice nada porque igual en vóley se trabajan más que todo los brazos. A ver, tus piernas. Esteban tensionó entonces sus piernas y Javier se agachó un poco esta vez para tocar las piernas de su joven amigo. Javier: Bueno si también están duras Esteban: No solo duras sino definidas. Javier: Bueno de la definición no puedo decir nada porque tenés la toalla encima. Esteban: Ah pues vení me la subo. Esteban subió un poco la toalla para mostrar más de sus piernas a Javier. Las tensionó para que cada músculo se marcara. Javier las observó por un momento y luego empezó a tocarlas nuevamente para “determinar su fuerza”. Esteban no le dijo nada a su amigo por el hecho de volverle a tocar sus piernas, simplemente se quedó quieto esperando a que Javier terminara de hacerle el “test de fortaleza”. Javier lo tocó un poco en la mitad del muslo y luego subió sus manos hacia la parte superior, ya por debajo de la toalla, y alcanzó a rozar parte de los bellos púbicos y del escroto de Esteban. El joven deportista no hizo ningún movimiento y simplemente esperó a que su amigo retirara sus manos.

Javier: Bueno si se te ve fuerte y marcado, es un buen cuerpo lo tengo que aceptar. Esteban: Si, pero ya me estabas tocando más que mis piernas ¿no? Jaja. Dijo Esteban mientras se acomodaba la toalla y sentía que su pene crecía por acción de las “caricias” de Javier. Javier: Jaja Maricón no me digas que te excitaste porque subí un poquito las manos. Esteban: Jaja ¿un poquito? Me tocaste la verga y además con ese video que vimos estoy que exploto con cualquier cosa. Jaja. Javier: ¿Que te toqué la verga? Tampoco seas tan exagerado, solo te rocé un poquito y sin la menor intención.

Esteban: Bueno porque no pudiste hacerme más jajaja, porque se ve que tenías ganas. Javier: Jaja Maricón, de lo único que tengo ganas ahora es de una buena paja para poder sentarme y concentrarme en el trabajo. Esteban: Si se te nota que necesitás una paja, mira como tenés la verga. Dijo Esteban señalando el bulto de Javier que crecía bajo los jockstraps. Javier: Si jaja y seguí jodiendo y verás que me la hago y me vengo en tus jockstraps Esteban: Pues yo creo que si sos capaz porque estas super arrecho usando mis jockstraps, mirá como la tenés de dura.

Mientras decía esto, Esteban decidió arriesgarse un poco estirando su mano y golpeando, con dos dedos, el bulto de Javier por encima de los Jockstraps para señalarle que estaba duro y para conocer la reacción de su amigo. Esteban miró a Javier a los ojos y se quedaron así por un segundo hasta que Esteban dijo:

Esteban: Bueno vos no tenés ganas de salirte y yo tengo que ducharme así que si no te importa tengo que quitarme la toalla y entrar a la ducha. Javier: Ok yo mientras me voy quitando también estos jockstraps.

Esteban no entendió por qué su amigo no fue a su habitación a quitarse sus jockstraps, o mejor dicho, entendió perfectamente la intención de Javier. Total, el joven deportista se quitó la toalla exhibiendo su pene totalmente en erección y caminó por el lado de Javier hasta la ducha. Cerró la puerta de vidrio y abrió el agua.

Javier: Oye Esteban, pero vos también estás que explotás mira como tenés la verga. Esteban: Si yo estoy que me la jalo, es más, si no estuvieras aquí me la estaría jalando jaja. Javier: Bueno pues por mi no hay problema, jalátela. Esteban: ¿Y vos? Vos también estás listo para jalártela, estas que reventás los jockstraps. Quitátelos, dejala ver. Javier: ¿Ah es que tenés ganas de verla mariconcito? Esteban: Jaja solo fue un comentario con vos no se puede hacer ningún chiste, jaja. Javier: No, fijate, yo todo lo tomo en serio jaja mirá…

Javier se bajó la parte de adelante de los jockstraps con su mano izquierda, mientras que con la derecha sacó su pene dándole leves sacudidas. En seguida, Javier hizo algo que Esteban no esperaba. El anfitrión caminó hacia la puerta de vidrio de la ducha y se paró de frente a Esteban pegando todo su cuerpo, incluida su polla, al vidrio.

Esteban: ¿Y eso? ¿Qué, querés que te la sobe a través del vidrio? Javier: Poné la tuya, veamos cual es más grande. Le dijo Javier a Esteban con una sonrisa maliciosa. Esteban siguió el juego, caminó y puso su cuerpo frente al de Javier. Si no fuera por el vidrio, los dos jóvenes estarían en este momento en un contacto directo. Esteban: ¿Bueno y ahora qué? ¿Te vas a voltear y me vas a poner el culito maricón? Jaja. Javier: Ah Esperate…

Javier se retiró un poco mientras Esteban seguía pegado al vidrio. Se arrodilló frente a su amigo y simuló que lamía su verga por el otro lado del vidrio. Inmediatamente se puso de pie soltando una carcajada. Pensó que Esteban le seguiría en el juego nuevamente riéndose, pero por el contrario, Esteban se quedó serio. Quería poner fin a todo esto, saber de una vez por todas que quería su amigo. Javier vio la seriedad de su amigo y lo único que se le ocurrió decir fue:

Javier: Perdón, no quería ofenderte, solo fue un chiste.
Esteban abrió la puerta de vidrio sin moverse de su lugar, estaba lleno de valor y dijo: Esteban: ¿En realidad querés hacer esto? Javier: Ve ya te dije que me perdonaras solo fue un mal chiste y…

Javier retrocedió un poco mientras se acomodaba nuevamente los jockstraps. Estaba atemorizado e iba a salir del baño. Esteban caminó hacia él saliendo de la ducha ágilmente y lo detuvo poniendo una mano en su hombro mientras con la otra mano agarró firmemente el bulto de Javier, apretándolo, al tiempo que le decía: Esteban: Hacelo. Si vos lo hacés yo lo hago por vos Javier: No, no que te pasa. No, no me tomes a mal es que… Esteban: Yo se que querés hacerlo, dale, queda entre los dos.

Mientras decía esto, Esteban fue más allá y metió su mano en el bulto de Javier, acariciando su pene directamente. Javier miró a los ojos a su amigo. Esteban le estaba haciendo una leve paja y con los ojos y su serio aspecto le trataba de dar seguridad. Javier se mostró pensativo aunque excitado, ya su respiración se le entrecortaba y temblaba un poco. Sentía las palpitaciones de su corazón cada vez más fuertes y no pudo sostenerle la mirada a su amigo por mucho tiempo. Esteban por su parte trataba de no hacer evidente su temor. Con su voz ahora entrecortada y sin poder dominar su agitada respiración dijo nuevamente, casi susurrando: Esteban: Dale.

Finalmente, Javier empezó a arrodillarse muy despacio frente a Esteban hasta que estuvo frente a su pene. Lo había deseado, pero no pensó que podría llegar a darse, ahora no sabía exactamente que hacer. Tomó el pene de su amigo y empezó a masturbarlo suavemente. Esteban cerró los ojos, inclinó su cabeza hacia atrás con su cara dando al techo y empezó a respirar profundamente y a gemir un poco. Javier seguía masturbándolo suavemente mientras observaba todo el espectáculo:

El pene de Javier, los pelos que lo rodeaban, no eran muchos, era la cantidad perfecta. Los huevos, su color y, sobretodo, su olor. Javier reaccionó, no resistió más y llevó el pene de Esteban a su boca. Trató de tragar tanto como fuera posible y disfrutó enormemente del sabor del pene de su amigo. Se quedó quieto un momento con el pene en su boca. Esteban movió un poco sus caderas y Javier entendió que tenía que ponerse en acción.

Empezó a darle una mamada espectacular mientras recordó que ahora podía acariciar, sin ninguna excusa, las piernas de su amigo. Esteban estaba gozando de cada momento, por fin se había roto el hielo, por fin podía relajarse esa noche. Javier siguió mamando mientras disfrutaba de ese sabor a nada, pero a todo, y de ese olor a hombre que desprendía Esteban, en parte por la excitación previa, en parte por el sudor de su entrenamiento, todo lo hacía muy erótico. Esteban gemía y doblaba sus rodillas por el placer. Respiraba con dificultad y gozaba cada momento. Si bien notaba que a Javier le faltaba experiencia, el deseo que había contenido desde que vieron el video era suficiente para estar gozando al máximo y su amigo compensaba esa inexperiencia con la pasión con que se tragaba sucesivamente su verga. Estuvo a punto de venirse y fue entonces cuando detuvo a Javier. Lentamente Javi se puso de pie.

Javier: ¿Me lo vas a hacer a mí?Esteban: Entra a la ducha Esteban abrió un poco el agua caliente y se arrodilló de inmediato frente a su amigo. Tomó suavemente los jockstraps, que ya mostraban un poco la humedad que desprendía el pene de Javier, y los deslizó por las piernas de su amigo, llevando su mirada por cada centímetro de esas deliciosas piernas que siempre le habían gustado. Posteriormente subió su mirada para quedar frente al pene de su amigo y lo tomó mientras empezó a lamer alrededor del mismo. Lamió los huevos y jugó con su lengua para aumentar la excitación de Javi, mientras apretaba fuertemente el pene de su amigo. Por su parte, Javi estaba un poco sorprendido aún, pero poco a poco se fue entregando más a la acción y dejando atrás la timidez. Esteban dejó de lamer alrededor de su pene, lo soltó para apreciarlo en su totalidad y no lo pensó dos veces, se lo llevó a la boca y empezó a darle a su amigo el mejor sexo oral bajo el agua tibia que los relajaba a los dos mientras sus manos se posaron en las piernas de su amigo.

Los jóvenes estuvieron un largo tiempo de esa forma hasta que Esteban sintió que necesitaba más del cuerpo de su amigo. Se puso de pie y lo miró fijamente a los ojos. Sus miradas se cruzaron por unos segundos sin que hicieran nada más, hasta que Esteban puso una mano en la cintura de Javier y acercó su boca a la de su amigo. Se besaron suavemente con los labios, después la excitación los hizo besarse frenéticamente, jugando con sus lenguas y respirando fuertemente. Esteban llevó sus dos manos al culo de Javier. Tomó sus firmes nalgas y las empezó a sobar, a apretar a agarrar con fogosidad. Esteban: Quiero hacer más con vos, JavierSusurró Esteban al oído de Javier. Javier: ¿Qué querés?Esteban: Dejáme metértelaJavier: ¡No!, ¿Pero aquí?… ¿ya mismo? A mí nunca me la han metido. Esteban: Dejáme ser el primero. Ya mismo. Le dijo Esteban mientras, con sus dedos, empezó a acariciar el ano de su amigo. Para su sorpresa, Javier no se hizo rogar mucho. Estimulado por lo que Esteban estaba haciendo con sus dedos, Javi le dio un último beso a su amigo antes de ponerse de espaldas.

Esteban: Poné las manos en la pared, abrí un poco las piernasJavier seguía las instrucciones de su “experto” amigo. Esteban tomó un poco de crema de jabón que había en la ducha y empezó a regarla en el culo de Javier. Lo acarició suavemente pasando sus dedos por su ano, haciendo más presión cada vez. Poco a poco fue metiendo un dedo mientras besaba su cuello y su espalda. Masajeó el ano de su amigo por un buen tiempo, quería garantizar que recibiera su verga de la mejor manera. Que no hubiera dolor. Después de unos minutos, Esteban decidió que ya era el momento de penetrar a su amigo, tomó la crema y regó una buena cantidad en su pene. Acercó su verga dura al culo de su amigo y empezó a hacer presión. Esteban: ¿Te duele? Susurraba EstebanJavier: Un poquito, pero seguí dándoleEsteban: Ok

Las voces de los jóvenes eran apenas audibles, lo que abundaba en esa escena era placer, el placer que sentía Esteban por penetrar a su amigo por primera vez y el placer que sentía Javier por sentir el pene de Esteban y la fuerza de todo su cuerpo. Esteban siguió hundiendo su verga lentamente, no quería lastimar ni desanimar a su amigo. Javier apretaba un poco las manos y gemía levemente de dolor y placer.

Javier: Me está doliendo ahoraEsteban: Tranquilo, aguanta solo un poquito más Esteban terminó de hundir su pene en el virgen y pequeño culo de Javier. Una vez lo tuvo totalmente adentro se quedó inmóvil. Esperó antes de hacer cualquier cosa. Esperó quieto a que su amigo se acostumbrara al tamaño de su pene mientras besaba su nuca y acariciaba su pecho para distraerlo del dolor. Esteban: ¿Ya está pasando el dolor? Javier: Si un poco.

Esa era la señal que estaba esperando Esteban para empezar a mover su cuerpo y su pene y conseguir el mayor placer en el virgen culo de su amigo. Javier estaba inmóvil. Con los movimientos de Esteban el dolor había vuelto, pero ya nuevamente estaba pasando poco a poco, se estaba acostumbrando, se dio cuenta que si se relajaba el dolor disminuía y empezaba a sentir algo de placer que se iba incrementando. En los siguientes minutos los jóvenes no cruzaron ninguna palabra. Solo se comunicaron con gemidos y respiraciones entrecortadas.

Javier empezó a disfrutarlo y a masturbarse mientras Esteban sentía el mayor de los placeres en su culo. Primero fue un movimiento lento, después Esteban aceleró el ritmo con el que clavaba su pene en Javier. Se dejaba llevar por la excitación del momento y eventualmente se detenía y volvía a empezar lentamente con consideración, cuando recordaba que era la primera vez de su amigo. Esteban: Ya casi me vengo. Susurró Esteban.

No pasaron 30 segundos de haber dicho esto cuando el joven atleta sintió que su cuerpo no daba más y se quedó inmóvil para que, acto seguido, su pene liberara grandes cantidades de semen en el culo de su amigo. Una y otra vez su pene se contrajo y en cada contracción Javier sentía todo el calor del semen de Esteban dentro de su cuerpo. Fueron estas sensaciones y los gemidos de placer de Esteban, lo que hicieron que el pene de Javier estallara en un intenso orgasmo. Esteban sintió las contracciones del culo de Javier mientras este botaba chorros de semen en su mano y contra la pared. Los dos amigos gemían y se quejaban de placer, no había más dolor.

Javier: Ya sácalo porfa Esteban: Ok

Lentamente Esteban sacó su pene del culo de Javier mientras este se dio la vuelta para quedar frente a su amigo. Javier sintió que sus piernas se debilitaban y se doblaban sus rodillas haciéndolo resbalar lentamente por la pared hasta quedar sentado en el suelo. Esteban se inclinó frente a él.

Esteban: ¿te gustó? Javier: si, mucho. Esteban tomó la cara de su amigo, lo miró a los ojos por unos segundos y besó sus labios con pasión. Un beso corto, solo los labios. Esteban: ¿te gustaría volverlo a hacer?… ¿otro día? Javier: Si claro…pero porfa…esto es solo entre nosotros dos, no le contés nada a nadie. Esteban: Fresco, entre los dos solamente, vos tampoco contés nada.

Les agradezco por haber leído mi relato y me gustaría leer sus comentarios. Mil gracias.

Autor: Esteban

Las vergas del placer

September 28, 2009 by admin  
Filed under Gay

Después de leer muchos relatos, me decido a contarles mi experiencia. Primeramente, me llamo Erion, y soy un chico de 18 años, cuerpo moldeado, ojos café, pelo negro. Todo pasó hace 2 semanas durante mi visita a Madrid. Durante este placentero viaje, estaba visitando a una prima que no veía hacía 4 años. Al llegar al aeropuerto, Ileana(mi prima) me estaba esperando y al verme se puso muy contenta. Desde que salimos del aeropuerto nos dirigimos a su casa y en el camino fuimos recordando viejos tiempos, travesuras, etc. Cuando llegamos a su casa, me dijo que iba a dormir con mi primo Sergio (el cual vivía con ella) y enseguida me instaló. Cuando terminamos me dijo: vamos para que conozcas a mi esposo. Dicho esto bajamos al área de la piscina, y ahí estaba él, uno de los hombres más apetecibles, guapos y sexy que he visto. Marcos (así se llamaba el esposo de mi prima) de condiciones sensuales: 1,90 de estatura, bien musculoso, rubio, ojos verdes y como llevaba un slip puesto pude ver que tenía un paquete bestial, todo esto con tan solo 21 años.

Al verlo todo tipo de fantasías sexuales se cruzaron en mi cabeza, además me imaginaba tener esa polla dentro de mi boca, saborearla y sacarle ese preciado líquido que me enloquece. Cuando pude volver en mí, solo pude decir hola. Como a los 10 minutos de estar en la piscina hablando y relajando, llegó el otro galanazo de mi primo. Al verlo mi excitación creció más de la cuenta, porque con tan solo 20 años poseía cualidades que lo convertían en el objeto sexual de cualquier fantasía erótica: con 1,90 de estatura, cuerpo extremadamente musculoso, rubio, ojos café y un paquete, el cual logró que me volvieran los pensamientos eróticos. El simple hecho de verlos a ambos tan guapos y con unos slips que poco les tapaba, me imaginaba como sería tener semejantes vergas para mí solo, chuparlas y metérmelas hasta quedarme tapado, sentir el rico y cálido semen de cada uno de esos guapos. Nuevamente volví en mí y ahora pude hablar y saludar debidamente. Luego de un rato de charlas y una buena comida nos dieron las 5 pm en la piscina, cuando mi primo me dice: iré a una fiesta esta noche, ¿te gustaría acompañarme primo? Sin dudarlo acepté, ya que el simple hecho de estar a su lado me excitaba muchísimo. Como a las 8 pm salimos a la fiesta. Durante todo el camino fuimos relajando, y pude notar que me miraba con deseo, lo que me dejaba con la sospecha de que fuera gay igual que yo, pero no me le insinué para no recibir una paliza, pero me quedé con la duda.

Al llegar a la fiesta, nos recibió el anfitrión (un chico que me dio deseos de follarlo ahí mismo) totalmente desnudo. Todavía no habia comprendido lo que pasaba, pero me gustó muchísimo.

Cuando entramos a la casa fue como si hubiera entrado a la gloria, en toda la fiesta no había una sola chica, solo chicos y cuál de todos estuviera más guapo y sobretodo desnudos, lo que resaltaba su belleza. De repente mi primo me dijo: disculpa por no decirte nada, si no te gusta te llevo de regreso a la casa. Yo por mi parte le dije: no te preocupes, me gusta el ambiente. Al escuchar esto vi como sonrió y me agarró la verga, eso me fascinó.

El anfitrión me guió a una habitación para que me quitara la ropa, lo que hice rápidamente. Cuando me quité todo fui a la pista a ver que encontraba. Todo estaba oscuro y lo poco que se podía ver era gracias a un flash. Estuve dando vueltas para ubicarme y en eso decidí entrar a bailar. Cuando entré escuchaba a varios chicos gemir del placer que recibían. Unos se acariciaban, otros se chupaban las pollas y otros se follaban. Era tanta la tentación que poseía en ese momento, así que estiré mi mano y encontré algo fantástico. Una verga descomunal, debía medir unos 23 o 24 cm de largo. Cuando me disponía a chuparla, el chico me dijo: aquí no, conozco un sitio más tranquilo y excitante, sígueme. Lo hice así, pero sin soltarle la verga. Entramos a una habitación la cual tenía varios posters de chicos desnudos en posiciones excitantes. Él cuando entró se tiró sobre una alfombra, dejando ese maravilloso miembro apuntando hacia mí, diciéndome: tómame, soy tuyo, hazme tu puta. Esas palabras me pusieron a mil y sin dudarlo me tiré sobre esa verga. La chupaba de una manera que nunca había hecho. Empecé lamiendo su glande, luego sus huevos, los cuales emanaban un olor embriagador. Ya después de tanto calentamiento, me la metí en la boca. La chupaba de arriba hacia abajo, provocándole un placer magistral, él con sus ojos cerrados, me pedía más y más, pedía placer, pedía excitación, yo por mi parte aceleré el paso de la mamada hasta que lo hice correr.

Fue una corrida espectacular, yo tragué todo gota a gota sin dejar escapar un chorrito. Cuando le limpié con mi boca su magistral miembro, se colocó boca abajo y me dijo: Culeame, quiero sentirte en mi interior. Esas palabras bastaron para que empezara a lamer ese maravilloso, deseable y jugoso culo. Lo lamía como nunca se lo había hecho a nadie, le entraba y sacaba mi lengua haciéndole una especie de semi-penetración, era delicioso sentir mi lengua en su culo, era fantástico como ese chico me pedía más y más placer. Ya que estaba bien lubricado, dejé de lamerlo y sin decirle nada se la metí de uno solo tiro. Cuando lo sintió dio un grito que creo que se escuchó en toda la casa, pero aún así pedía más verga, quería sentir su culo lleno de semen.

Empecé con un mete y saca suave, para luego convertirlo en cabalgatas salvajes, el placer que sentíamos era totalmente indescriptible, además de que sentía su culo apretando para que mi verga no saliera de él, lo cual me dio más ánimos de seguir. Debido a la gran excitación que tenía, no tarde mucho en correrme, y cuando lo hice fue como nunca. Era un placer máximo ver ese culo lleno de semen, el cual le caía por sus excitantes piernas. Se levantó del piso y no me dijo nada solo me tomó por el brazo y me tiró al suelo, poniéndome en cuatro patas. Hecho esto empezó a lamerme el culo. Ahora entendía el porque estaba tan excitado cuando le hice lo mismo. Depuse de minutos de lubricación, abrió mi culo lo más que pudo y me la metió despacio, pero placenteramente, haciéndome ver pajaritos. Sin decir nada aceleró el paso, lo cual me gustó y me calentó más. Era fabuloso sentir ese gran trozo de carne dentro de mí, sentirlo crecer más y más en mi. Ya cuando se estaba por correr, le dije que parara que se la quería chupar, a lo cual él accedió gustoso. Esta vez estaba ansioso de sentir su semen otra vez, así que se la chupé con rapidez para así provocarle una excitación máxima y hacerlo correr más rápido. En efecto se corrió, pero en menos cantidades que la vez pasada.

Cuando se le iba a limpiar la verga con mi boca, se levantó y se fue sin decir nada. Eso no me gustó mucho, pero no lo pude detener. En fin, aun estaba cachondo y quería seguir follando, asi que decidí volver a la pista, pero en el camino observé a un chico apetecible. Este se encontraba en otra habitación y estaba parado y tocándose el cuerpo, que por cierto era más que perfecto. No pude contenerme y entré, cosa que él no se dio cuenta. Me le acerqué sigilosamente y cuando estaba detrás de él, con mi mano izquierda le acariciaba las tetillas y con la derecha acariciaba su culo. En eso me preguntó: ¿la tienes parada? Sí y con deseos de follarte, le respondí. Al escuchar esto solo abrió su culo y me dijo: anda, mi culo es tuyo. Sin pensarlo 2 veces se la metí de una manera formidable, mientras que lo iba masturbando. Cuando me corrí en él, rápidamente me fui y chupé su verga, la cual estaba a punto de explotar. El solo ponérmela en la boca, provocó que se corriera. Cuando terminamos él me dijo: vete ahora, lo que hice sin demora.

Aun seguía caliente y esta vez sí llegué a la pista, estando ahí empecé a tocar a todo chico que se cruzara por delante. En una toqué un culo que me prendió, y sin preguntar se la metí. Estuvimos así por 2 minutos que fue cuando me corrí. Luego de soltarlo seguí buscando más, pero desafortunadamente no encontré nada, entonces me decidí a buscar un trago. Cuando iba en camino, vi un chico guapísimo masturbándose, y nuevamente sin preguntar me metí su verga en la boca y por lo que pude ver, le estaba dando la mamada de su vida. Cuando se corrió parecía una llave de agua, puesto que fue una corrida infinita. Cuando ya si estaba listo para beberme un trago, sentí una poderosísima verga introduciéndose en mi culo. Era un placer indescriptible, el cual me hizo sentir una puta. Yo apretaba y apretaba para que no se fuera, pero se corrió y se fue rápidamente, lo que me impidió agradecerle el favor. Con mi culo lleno de semen, empecé a meterme los dedos y para luego metérmelos en la boca. Era una sensación sensacional.

De repente siento una mano en mi culo, era la de mi primo el cual me dijo: se que te ha gustado la fiesta, pero ya estoy cansado, mejor vamos a casa. Acepté fácilmente pues porque ya estaba cansado. Fuimos por nuestras cosas y empezamos a vestirnos. En este lapso de tiempo pude apreciar y desear aun más a mi primo, el maldito estaba riquísimo. Cuando nos vestimos salimos al auto y durante el camino a su casa, no dejamos de hablar de la fiesta. En un impulso de excitación, no le dije nada y me metí su verga en mi boca. Al fin realizaba mi sueño, sentir la verga de mi primo en mi boca, respirar su aroma de semen y sobretodo, hacerlo mío y de nadie más. El me dijo: si hubiese sabido que te gustaba mi verga, te la hubiese regalado. Eso me excitó aun más y aceleré el paso de la mamada y justo cuando estaba a punto de correrse me gritó: detente que llegamos. Eso me dejó con las ganas de su semen.

Cuando entramos a la casa, mi prima no estaba y su esposo estaba viendo televisión. Mi primo subió directo a su cuarto, yo por mi parte decidí ir a la cocina a comer algo. Como a los 5 minutos de comer algo, me dispuse ir a dormir, cuando de repente escucho la voz de un chico diciendo ‘oh si, continua que me excitas’. Esa frase me calentó muchísimo y decidí ir a ver lo que era. Cuando vi, era el esposo de mi prima viendo una película porno gay y a la vez se masturbaba. El simple hecho de verle la verga toda parada y con la cara más excitada, le pregunté: ¿si quieres te la puedo mamar?, a lo que él gustoso respondió: acércate que necesito ayuda. No había terminado de hablar cuando yo estaba ya en frente de él y mamándole la verga. Al principio pensé que era un sueño, ya que había mamado las 2 vergas que más deseaba en este mundo. El no tardó mucho en correrse y cuando se corrió me dijo: no te detengas. Y así lo hice hasta hacer que se corriera por segunda vez consecutiva. Cuando íbamos a buscar la tercera, vimos las luces del auto de mi prima, entonces empezamos a limpiar como pudimos y cuando acabamos me fui corriendo a la habitación de mi primo para que no sospechara.

Cuando entré vi algo divino, era mi primo durmiendo como bebe, totalmente desnudo y con la verga semi-erecta. Cuando me disponía a mamarla escuché unos pasos acercándose, así que me metí en la cama y estaba tan cansado que me dormí de forma instantánea.

Así pasó mi primera noche en Madrid, sin saber que al otro día me esperaba una gran sorpresa, pero eso es otra historia…

Autor: Erion

Clases de incesto

September 15, 2009 by admin  
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Todo inició un día que mi hermano veía pornografía en mi computadora. Era yo mismo quien la había conseguido. Así que lo encontré en plena masturbación. Claro mi sorpresa fue que él estaba terminando, y se vino sobre el teclado. Yo como absorto por el hecho de haber ensuciado mi computadora con sus jugos, e indignado por saber que esa leche, ese néctar pudo estar en mi boca, me exalté, y le grité que la próxima vez que hiciera sus cochinadas, que tuviera más cuidado, que mis papás lo podían descubrir a él, y castigarme a mí por guardar porno.

Él se dispuso a limpiar el teclado sin dejar rastro alguno, yo pensé rápido, lo agarré del brazo, y lo saqué de mi cuarto. Lógico, me dispuse a limpiar cada rastro de su delicioso semen, que buen sabor, no dejé una sola gota. Ese teclado jamás estuvo tan limpio.

Al día siguiente estaba solo en su cuarto, yo Salí de darme un baño, y me senté a hablar con él. Según yo para aconsejarlo que no hiciera esas cosas. La verdad es que de hablarlo me encendí. Y no sé cómo pero le dije:

-Si lo que querías era aprender a hacer el amor, me hubieras dicho, soy tu hermano mayor, pude resolver algo por vos. -¿Sabés?- me dijo- Yo confío en vos, es solo que me daba pena. -No te preocupes hombre, como que nunca te hubiera visto desnudo. -Si yo sé. Pero es que a veces me pica tanto la verga que no sé por qué. -Es posible que tengas una infección. A ver dejame revisarte – dije dando jalones a su pantalón. -Esperate, y si aparecen mis papás, ¿qué van a creer? -Vaya. Cerrá la puerta.

Se levantó y cerró la puerta. Se acercó a mí, se bajó el zipper, y se sacó su verga. Se me hacía agua la boca. Estaba jugosa, y desprendía el olor del semen que había quedado en ella desde un día antes porque él ni se había limpiado. Con mis manos temblorosas le agarré su virilidad, y de pronto como de súbito se le vino una tremenda erección. Yo entre atónito y agitado por su tamaño, no pude imaginar que tenía el gran pene de mi hermano en mi mano. Pero qué cosa tan grande, no sabía que en mi casa hubiera algo tan bueno por probar.

-¿Ves? Ese es otro problema. De repente sólo se me para y ya. Y no se me baja la erección. Lo único que puedo hacer es masturbarme. -Aja. Eyacular.-Pues sí. -A eso también te puedo ayudar – Le dije mientras frotaba con mi mano su pene de un lado a otro – ¿sabes que te puedo enseñar?-¿Sí? -Qué se siente que te la mamen.-¿Harías eso por mí?-Claro hermanito. Vení.

Se veía claro que era virgen mi hermano. Pues más tardé en incrustarme su envergadura, su delicioso manjar en mi ínfimo orificio bucal, cuando él ya se había venido con su sabroso y candente jugo blanco, su néctar líquido, la muestra de su placer, y el alcance de mi propio placer, yo le succioné hasta la última gota. Su polla quedó tan limpia.

Luego, lo regañé y le dije que tenía que aprender a durar más, que a nadie le gusta que lo dejen con ganas, y quedamos de impartir una clase más el siguiente día.

Y tal como habíamos dicho, llegó a su clase del siguiente día, esta vez en mi cuarto, más entusiasmado que yo quizá, cerró la puerta, tiró la ropa, y ya estaba bien empalmado, el olor de su pene inundó toda mi habitación, y antes de comenzar le advertí que si quería terminar, me avisara antes de venirse. Y prometió que cumpliría. Yo me dediqué a mi tarea, succionaba y succionaba, lamía besaba, mientras gemía, mis gemidos no me dejaban escuchar los gemidos de mi hermano.

Tomé su mano y la puse en mi cabeza como para dejar que me dirigiera. Abusó de mi confianza y me obligó a tragármela de una vez hasta el fondo. No podía respirar, pero me gustaba mucho la verga de mi hermano, así que no me quejé por su manera de tratarme, además, que perdiera la pena me excitaba más. La sacó, se apartó, y me dijo que era porque ya casi se venía. Le di un consejo más, que me penetrara en el ano, que me diera por atrás. Me preguntó si yo haría eso por él, y yo como no quería le dije que era para ayudarlo con sus problemas sexuales.

Me acosté, no me puse lubricante con la excusa que eso causaría que el durara menos, le pedí que me la metiera, no sin antes advertirle que quería que terminara en mi boca y no adentro mío. Se acercó, con un poco de dificultad, pues no sabía qué hacer. Tuve que dirigirlo, tomar su polla, y colocar la punta exactamente dónde más placer me causaba, perdió el equilibrio de mera casualidad. Eso hizo que me entrara de una vez su enorme envergadura.

Me clavó con tanta fuerza que ya no sé como resistí los gritos de placer. A pesar que yo no era virgen, me excitaba más recordar que se trataba de una torre tan grande. Me embistió, y me taladraba con sus fuertes movimientos, yo dirigía su cadera para enseñarle cómo moverse, hacía círculos, lo hacía más lento, más rápido, y Ohhhhh, que no me di cuenta, y yo mismo ya me había venido.

Le pedí que me la metiera en la boca. Y eso hizo, yo me encargué de provocar que se viniera más rápido. Tomó mi cabeza y se vino con todo, siquiera me dejó saborearla, se fue directo a mi garganta, era tanta su lechita que un poco se corrió por las comisuras de mis labios. Logré zafarme, y con esto pude recoger con mis dedos lo que se salió de mi boca y me lo comí con mucha hambre.

Las clases continuaron los siguientes días del mes, alrededor de las dos de la tarde. Acostumbrado a esto, sucedió además que mi hermano mayor Vladimir, tuvo un pleito con su mujer entonces llego a alojarse en mi casa, y muy específicamente en mi cuarto, dormía en un colchón al lado de mi cama.

Aconteció un día al amanecer que desperté, y por entre la luz que llegaba desde la ventana, la silueta de Vladimir se dibujaba, desenvuelto de su sábana, salía la erección más perfecta que jamás pude imaginar, ya siquiera pude concebir el sueño, sentía ansiedad de tener ese pene desnudo en mi boca, palpitando del placer que solo yo sé causar. Sin pensarlo dos veces, tan impulsivo como soy, quietamente, muy despacio, y con mucho cuidado, llegué hasta su inmensa envergadura, pude admirar que se trataba de un espécimen más grueso que el de mi otro hermano, casi igual de largo, pero muchísimo más grueso.

Me lo acerqué a la boca, saqué mi lengua, la puse en la punta de su pene, hizo un pequeño movimiento como de placer. Se movió un poco aún dormido. Y se acomodó, entonces pude meterla completa en mi boca. Y procurando no despertarlo, comencé mi trabajo, succionaba y tragaba, siquiera respiraba, quería que él se viniera en mi boca antes que despertara. Vladimir hasta en sueños se tardaba mucho, duró quizá como media hora, confieso que puse todo de mi parte para lograr que terminara rápido, en serio me costó.

Pero sentí sus espasmos a punto de venirse, sus gemidos aumentaron, su respiración se aceleró. La metí hasta el fondo después de sentir la primera gota de su candente leche hirviendo como ninguna, yo me vine en mi pijama, aunque ni cuenta me di. Le limpié bien su paquete de sabor, así como agarro los bombones para acabármelos. Fui y me dormí muy satisfecho.

Por la mañana, recién yo despertaba, y vi a Vladimir levantarse, se estaba quitando el pijama como preparándose para bañarse. Se fija que lo miro y me dice:

-Me he levantado como si me la hubieran mamado anoche. Míramela. La tengo bien paradita y bien roja. De seguro alguien me la mamó mientras yo estaba dormido. -Pues, quien te la haya mamado seguramente se moría de ganas por hacerlo. No podés culparlo, la tenés bien bonita, bien grandota, bien paradita y bien rojita.-¿Te parece bonita. -Pues, si es una polla bien bonita. -Te gusta chupar mona ¿verdad, marica? La próxima vez que me la querrás mamar sin permiso, asegúrate que esté bien dormido. Vení chúpala otra vez que me duelen los huevos por la calentura. -Ay, discúlpame hermano mayor. Pero, es que la tenés bien grande.-Así pendejo. Qué rico la mamás – me decía mientras yo jugaba con mi lengüita en la punta de su vergota.

Así estuvimos un rato, y me pregunto si ya antes me habían dado por el culo. Y yo desde luego le dije que quizá dos o tres veces. Pero que las otras vergas eran bien chiquitas, y no me habían hecho sentir nada. Le pedí que me diera por atrás con su gran pedazo de carne. Me dijo que lo hacía con una condición, sólo si yo gritaba tanto que mis vecinos se despertaran con mis gritos. Yo accedí, quería que me penetraran, y más si se trataba de un pene tan grande y grueso.

-Vaya marica. Ahí tenés tu lujuria partiéndote el ano. Sos un puto ¿te lo han dicho? -NO. Decímelo otra vez. Decime que soy tu puto, hermano mayor. -Te gusta aquí putito?-Ay, sí. Ahí dame grandulón, seguí así.-Y qué pasó con los gritos pues?-Ay, ay fornícame házmelo. ¡qué rico lo haces hermano mayor! ¿te gusta el culo de tu putito, grandulón? – Fue el clímax, mientras decía todo esto, yo ya me había venido.-Pinche puto. Pone bien el culo que aquí voy.-Ay si. Venite adentro de mí.-Aquí voy adentro de vos.-Si. Quiero tu lechita.-Aaaahhhhhh – gritó, mientras yo sentía los espasmos de su eyaculación en lo agitado de mi ano.

Y movía mi trasero para causarle más placer. Sacó su pene, fue por papel higiénico y con mucha delicadeza me limpió. Me echó pomada, y me dijo que quería cuidarme, que un culito tan rico no tenía que enfermarse, que siempre debía estar listo para que su hermano mayor lo destrozara. Y así fue, a diario mi hermano mayor me destrozó el culo los siguientes dos meses alrededor de las 6 am, al regresar de la universidad tenía mi dosis de hermano menor.

Una mano se deslizaba por debajo de mi sábana al amanecer, yo sin abrir los ojos tomé su pene flácido con mi mano por encima del pijama dije – Ay, Vladimir, me moría de ganas que me dieras por el culo o que me dejaras chuparte la verga – le bajé el pantalón, y la forma de esa torre estaba muy diferente, era enormemente grande y cabezona, muy peluda y enormemente gruesa, tanto que creí que estaba soñando, entre en la cuenta que no era mi hermano, volví la mirada al dueño de semejante vianda…era mi papá que llegó a felicitarme por mi cumpleaños.

-Venía a decirte que no te compré regalo. – me dijo – Se me ocurre que, sólo si estás de acuerdo, lo que tenés entre las manos te puede servir de consuelo.

La erección se le fue arriba. Creció tanto que no podía sostenerlo con mis manos, Era tan grande que no podía medirla, la verga de mi papá es algo tan grande como yo nunca había visto. Creía hasta entonces que un pene como el de Vladimir era lo más grande que existía, y descubrí que realmente el pene más grande es el de mi patriarca favorito. Es tan grande que no puedo referirme a él en centímetros, tal vez en pies.

-Qué esperas para chuparla? – preguntó – Al parecer a tu hermano se la chupás también. Vamos a ver si sabes hacerlo, sino yo te voy a dar verga, literalmente. -Ok, ¿te gusta esto? -Lo estás haciendo mal – Realmente era mi intención hacerlo mal para después decir: -Papi, pero es que ahorita estoy enfermo.-¿Que tenes? -Me pica el anito. -Ha de ser porque mucha mona te metes en el culo. A ver enséñame.

Sólo me quitó la ropa – Me desnudé tan rápido como pude. Me puse en cuatro patas y le dije:

-Aquí me duele mira.-Hijo tenés bien rojito, y te pica? -Si ráscame por favor.-Ya se te quitó la picazón.-No. Ráscame con más dedos. –usó dos dedos, y después tres – más adentro me pica papi. -¿Querés que te meta el dedo?-Si, papi por favor – me lo metió – seguí así papi, ay que rico siento. -Puta hijo pero a mí también me pica la verga.-¿Te gusta como te la chupa tu hijo papá?

Le dije mientras chupaba y chupaba su enorme palo. Era un pene tan hermoso, no podía dejar de darle placer, mientras mi papá me metía sus deditos en el culo. Yo debí sentir más placer que él. No podía creer que estuviera succionando el mismo pene y los mismos huevos de los que yo había salido 19 años antes, cambió de posición, boca arriba, me levantó las piernas, y de una sola vez me ensartó su cosa… oh cómo me dolió…era enorme… enormmmmeeeeemmmmmeenntttee enorme… que cosa tan grande…

Sólo me había metido la puntita y yo estaba jadeando del placer que me excitaba que algo tan grande y que además era de mi papá me estuviera penetrando y a la vez el ansia del dolor que yo ya quería que fuera puro placer.

Con mucho esfuerzo logró meterla, e inició el sabroso mete y saca. Tratándose de mi semental padre con diez hijos dentro y fuera del matrimonio. Créanme, era un profesional en esto de hacerme terminar rápido. Me vine casi tan pronto como el dolor ya no se sentía. Mi papá seguía y seguía, y me dijo que quería que yo acabara dos veces. Así que dejé que jugara con mi culito un rato, hasta que regresó mi erección.

Entonces él ya estaba listo para venirse, me pidió que me masturbara para que terminar juntos, pero, yo le desobedecí, acabé, y esperé a que se viniera, yo quería sentir como su semen derretía mi interior. De un solo empujón, se dejó ir, inundando mis adentros, podía sentir lo caliente de su dosis de leche paternal. La sacó rápido y me tiró un poco en el abdomen, lo recogí con mi mano y lo llevé a mi boca y lo saboreé como jugo de fruta, realmente estaba muy dulce. Corrí y le limpié su envergadura con mi lengua, y la dejé reluciente y brillosa.

Las clases de incesto impartidas a mi papá y mis hermanos continuaron de manera personalizada, hicimos salidas de campo, para despejarse y abrirse al aire libre, con la fama que ellos me dieron entre sus allegados, lo que vino después ya se los narraré. Hay mucha tela de qué cortar.

Autor: Buenprofesexual

Un amigo de la infancia

September 3, 2009 by admin  
Filed under Gay

Yo desde temprana edad sentí atracción por los muchachos, y eso entre juegos y juegos se volvió una relación real sexual con dos de mis vecinos de infancia y adolescencia, aunque más allá del manoseo y mucho morbo no pasó.

Pronto llegó la edad en que había que salir con chicas y tomé la decisión de incluirlas en mis planes, a diferencia de uno de mis amigos de aventuras, Cavi, que optó por declararse homosexual, aunque no oficial y abiertamente. Así, pronto los manoseos con Cavi los alternaba con los que le daba a Laura, Mechas o Ximena, nenas tan dispuestas a la experimentación como yo. Fue con Ximena finalmente con la chica que conocí la experiencia total del sexo. Con Cavi por aquellos tiempos derramamos mucho semen aunque nunca hubo una penetración.

Eso ocurrió un año después, en primer año de universidad, después de muchas chicas y alguno que otro chico. Cavi se había radicado en el exterior por causa del trabajo de su papá y una tarde apareció. Estaba de vacaciones donde su tía. No dudamos en vernos al otro día en la mañana. Era sábado y yo tenía jornada deportiva en la universidad, pero no iba a asistir. Llegué a casa de su tía. Pensaba en el reencuentro con esas personas después de tantos años, pero no fue así, puesto que se encontraba Cavi solamente, los tíos y el primo habían salido muy temprano a otro pueblo cercano. Regresarían por la noche. Eso apartó ahí mismo cualquier duda que tuviera sobre la posibilidad de estar de nuevo con Cavi y manosear su cuerpo.

Después de una trivial conversación estábamos en el cuarto, sin camisa y con las manos rumbo a los genitales. Luego estábamos desnudos y se hizo evidente el cambio que habíamos sufrido en esos años de alejamiento. Cavi puso frente a mí la verga más gruesa y grande que yo hubiera visto hasta ese momento, en una tremenda erección. Eran unos 19 cm de verga que cogí con mis manos y al poco tiempo entre mis labios. Eran tan gruesa que me costaba dificultad mantener mis labios alrededor de ese trozo.

Recuerdo como él se acostó en la cama y yo simplemente me deleité chupando y masturbándolo hasta que me dijo que iba a estallar. Con más empeño le manoseé hasta que no aguantó más. Mi cara y mis manos recibieron la descarga y entre sus gemidos me aventuré a saborear todo eso. Luego de eso Cavi se dedicó a hacérmela a mí también y pronto sus manos se apropiaron de mis genitales y recorrían mi verga. Lo mío eran 17cm de buen trozo de carne, aunque no tan gruesa como la de él. De todos modos Cavi también aplicó sus propias técnicas y entre manos y boca al cabo de un rato mi explosión no se hizo esperar.

Estábamos los dos tirados en la cama, de tal modo que ambos podíamos acariciarnos las vergas y los huevos a la vez. Yo recorría su pene con mi mano de arriba a abajo, pasando luego a tomarlo por los huevos y apretándoselos un poco hasta que él gemía y de nuevo me iba al pene. Mientras de nuevo Cavi se había ensañado con los míos y su mano eventualmente se aventuraba a explorarme un poco por los lados de mi ano. Era delicioso. Con pequeños movimientos de pelvis yo le ayudaba un poco a que sus dedos entraran en mí y con su saliva lo iba logrando. Primero uno y luego dos. Él notó mis movimientos y ganas y se dedicó a estimularme más. Pronto yo ya me había acomodado para que él alcanzara mi trasero de modo más fácil, así que cuando me preguntó si quería que ensayáramos a penetrarme yo estaba que se lo pedía. Me dijo que me pusiera boca abajo. Yo puse mi trasero bien levantado y de nuevo Cavi metió sus dedos en mi ya dilatado ano.

Esta vez sentí que llegaban un poco más adentro y eso me puso a mil. Mi verga igual estaba en máxima erección. Cavi con la otra mano apretaba mis huevos. Entonces sentí que apoyaba la cabeza de su verga en mi ano. Me dijo que estaba listo. Yo casi que le rogaba que la metiera ya. Era yo el que empujaba hacía atrás buscando el placer. Al fin Cavi empezó a empujar y yo a sentir como ese pene empezaba a separar mis carnes. El dolor no se hizo esperar y sentía que me rompía. A cada empujón la verga de Cavi ganaba terreno y esos 5 ó 6 centímetros de grosor hacían estragos en mi cola. Con sus manos me hacía la paja y me apretaba fuertemente los huevos hasta el dolor, que alcanzaba a confundirse con el dolor de la penetración, pero a mí no me importaba porque lo que estaba viviendo era la máxima sensación de placer.

Pronto toda esa verga estuvo dentro de mí, hasta el tope. Paró un momento y empezó el tren de puja. Al principio suavemente, retrocedía y adelantaba su pelvis en un mete y saca rítmico que poco a poco fue acelerando a medida que su pasión sexual se acrecentaba. Con gran fuerza y velocidad me empujaba su verga con violencia sintiendo yo que muy adentro de mí empujaba mis entrañas. Un dolor quemante consumía mi trasero, pero no podía hacer nada, sus manos tenían atenazada mi cadera y no tenía yo más opción que asumir esa follada que me estaba propinando mi amigo.

En medio de un bufido como de toro entonces sentí el ardiente volcán en mi interior, dándome las últimas embestidas con más violencia aún, clavando mi cara contra la cama mientras mi cuerpo era sostenido por él mismo. Finalmente sacó su tremenda verga de un golpe, supongo que dejando mi ano tremendamente abierto. Se paró rápidamente y la puso frente a mi boca. La intención era clara. Yo la vi milagrosamente limpia y abrí la boca para acabar de extraer unas pocas gotas de líquido que aún tenía. Estaba muy caliente y la sentí tocar el fondo de mi garganta. Luego se recostó a mi lado.

Necesité más de media hora para poder pararme. Mis músculos estaban tan tensos que no me podía mover. Al rato nos metimos en la ducha ambos y allí entre el agua que caía le chupeteé los huevos y la verga que otra vez la tenía empalmada y tiesa.

Quiso metérmela de nuevo, pero mi agujero estaba muy adolorido y me lastimaba, así que nos contentamos con un pajazo de cada uno. Al medio día salí de esa casa con una nueva experiencia entre mis haberes.

Después les cuento más historias.

Autor: JulioG

Mi padre y yo

September 3, 2009 by admin  
Filed under Gay, Incesto

Durante mucho tiempo he tenido fantasías sexuales con mi papá. Fueron desde sueños eróticos muy reales que siempre me excitaban mucho, siempre me imaginaba mamándole la rica pinga que tiene y corriéndose dentro de mi.

Mi papá tiene 50 años, yo 19 y tenemos una buena relación. Me gusta cuando voy a su cuarto y lo encuentro en unos calzoncillos bien apretaditos que dejan ver a su gran verga. Sus piernas son bien velludas y están muy buenas. Aunque tiene barriga, ¡mi papá está deliciiosoo!

Comenzaré con la historia (son varias partes que luego terminan en una muy grande). Recuerdo que tenía 18 cuando fue la primera vez que me eché en su pene.

Estaba tan erecto que le saqué el short y su rica pichula se asomaba, no me quedaba otra que acariciarla y sobar sus grandes testículos llenos de pelos los cuales me encantan.

Cuando estaba a punto de chupársela me detuvo pues no estaba seguro y se enojó conmigo pues él es bien hombre y estaba confundido al hacer esto con su hijo.

Así pasó el tiempo haciendo lo mismo y él lo gozaba tanto al igual que yo. Llegaban momento en que se enojaba y ya no podía hacerlo más, solo me quedaba espiarlo, ver cuando se bañaba, cuando se cambiaba el bóxer, cuando se masturbaba, es tan riico.

El tiempo pasó y llegué a tener 19, aquí llegó lo más importante. Mi papá ya no permitía que lo toque, pero una mañana entró en mi cuarto y yo estaba durmiendo desnudo y tenía el pene bien parado…

Mi papá no pudo resistirse se sacó la verga y comenzó a masturbarse y gemía para que yo me despierte.

Cuando lo hice mi papá estaba bien cachondo.

Salí de mi cama y se la chupé, mi papá gozaba tanto y yo por primera vez tragué su rica y calentita leche. Después él me la mamó y comenzamos a masturbarnos, nos besamos apasionadamente y después comenzó a follarme… ¡como lo está haciendo ahora!

Ayyy que rico se siente, vamos dame maaas duro, más duroo, ahhhh, y mi padre terminó corriéndose dentro de mi.

Como era hora de que él se vaya a trabajar nos fuimos a bañar y continuó la penetración (yo también se lo hice y gemía igual como una puta) después nos despedimos y nunca más volvió a ocurrir hasta ahora.

Siempre espero que vuelva a ocurrir y que esta vez no vuelva a dejar de hacerlo. Su rico culito fue bautizado por mí y él lo hizo para mi…

Necesito acariciar esas ricas piernas y mamar su rica pichula.

Espero que les haya gustado…

Autor: Aggereda