Road Sex

Ella manejaba en una carretera desierta al norte del país, en el estado de Chihuahua, alrededor todo era un dorado seco, algunas montañas se miraban a lo

noviembre 23, 2010

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Porno

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Voyeur

Ella manejaba en una carretera desierta al norte del país, en el estado de Chihuahua, alrededor todo era un dorado seco, algunas montañas se miraban a lo lejos durante todo el trayecto, ni siquiera se movían, estaban en el mismo punto de hace 150 km. La carretera estaba igual que la zona, totalmente desierta, es un tramo demasiado cálido, muchas personas prefieren dar la vuelta por un camino más seguro, pero demoraría un par de horas mas, y por esta carretera era mas rápido por ser recta, pero si aquí tu carro se avería será difícil conseguir ayuda o solucionar el problema.
El estéreo empezaba a perder señales, un termómetro que le prestó el señor del hotel donde se hospedaba marcaba los 45 grados. Aunque realmente pensaba que era mucho más la sensación de calor. Se arrepentía de no cargar más agua, solo un botella de 1 litro llevaba y el carro empezaba a sacar humo, sentía ríos de sudor caer de su frente y su cuello hacia sus pechos, se seco con una toallita que cargaba que ya tenía húmeda de tanto usarla, abrió su blusa y saco un poco sus pechos, tenía ganas de irse desnuda, total no pasaba ni un alma por ese camino. Su trasero estaba empapadisimo, tenía ganas de sacarlo al aire fresco, pensó y sonrió al mismo tiempo de su idea boba, mientras su carro se paraba y no arrancaba mas, el doble o quizás el triple de humo salía del cofre.
Diablos! – pensó, todo por no dar la vuelta, estaba harta de hacer el reportaje de la gran sequia que sufría el norte del país. Se quedo como tonta sin saber qué hacer. Durante media hora pensó hacer algo pero nunca supo que, solo decidió quitarse esos pantalones estúpidos que traía por un short que traía en su carro. Aprovechando que de por si nadie pasaba se fue bajando sus pantalones, durante un momento pensó si también quitarse la tanguita rosa que igual estaba empapada, pero opto por qué mejor no, el short vaquero podría rosarle con el calor, por lo cual se lo dejo puesto. Y así espero en vano una hora y mas nada, tenía que esperar una patrulla que pasa por ahí hasta después de las 6:00 de la tarde, en busca de gente que este varada.
Por fin a lo lejos vio un carro venir, igual pensó que no podría ayudar en nada, inmediatamente y sin pedirlo el carro se detuvo a un lado del de ella, se bajo un muchacho casi entrado en los treinta, y la saludo, ella se paro y le suplico ayuda,
– No te preocupes ver si puedo hacer algo, si no voy por el mecánico al pueblo.
Empezó a revisar el carro y vio una pieza que se había soltado impidiendo la función al motor, le dijo que era fácil, pero tardaría un poquito, ella miraba al muchacho asomado al motor de su carro y lo observo, nada mal pensó, pero cuando el se quito la camisa de franela y se quedo semi desnudo no pudo ocultar su cara de boba, la cual él se percato sin lugar a dudas y sonrió no quedando ella más que sonreír de una forma más estúpida y sonrojada.
Se acerco ella al carro y también se inclino y comenzó a platicar con el muchacho acerca d la vida en el pueblo, mientras platicaban se dio cuenta que el muchacho no la miraba a los ojos, tenía la mirada clavada en los senos, se ruborizo un poco más y se levanto y aparto de ahí, fue para la parte de atrás y se acomodo los pechos, quitándose el sostén y sacándoselos un poco más, y regreso a inclinarse y ofrecerle una bella vista, pensó que si él la estaba ayudando de buena manera, al menos ella le ofrecería una bella vista de sus senos, que además le gustaba que él la mirase. El sorprendió no disimulo su cara de don Juan al ver esos pechos mas descomunales que al principio, tengo demasiado calor – dijo ella excusándose y no tengo agua.
El muchacho le explico que en la camioneta traía un bote de agua junto a la caja de herramientas, que podía tomar, así que agarro el termo y empezó a beber por el pivote, regándose un poco de agua sin querer cayendo sobre su cuello para perderse esa delgada línea de agua en sus pechos, a lo que se le vino una idea. Y acto seguido empezó a tirarse un poco de agua sobre sus senos, quedando así empapada de la blusa, podía verse sus pezones al perfecto, así el muchacho ya no tendría que hacer bizcos para poder mirar mas allá, no sabía por qué hacia eso, solo lo estaba disfrutando.
Volvió acercarse al muchacho que sorprendido la miro, ella ya sin cara de pena y ahora con malicia le dijo que era tan tonta que se rego el agua al beber.
Si gusta puede tomar mi camisa, por mi no hay problema.
Pero ella se negó, el muchacho ya casi acababa con el carro, solo faltaba apretar una pieza, le pidió ayuda a ella para que sostuviera mientras el apretaba, le dio un perico a ella, cuando lo tomo en sus manos se sintió rara el pensar que en vez de ese perico estuviera agarrando el pene al muchacho, rápido borro esa idea de su cabeza y se concentro en poner tope a esa pieza, el muchacho quedo junto a ella, pero la pieza se barría y no podían poner bien la tuerca. Así que en un momento el muchacho quedo exactamente tras de ella mientras apretaba la tuerca, aunque no era necesario esa posición ni uno de los dos se quito. En cambio ella repegaba con más fuerza sus nalgas sobre él, y el hacia como que movimientos exagerados queriendo forzar la tuerca, ella sentía la respiración de él sobre su cara y el sentía el trasero de ella, al mismo tiempo que algo de el crecía en medio de ella, derrepente los dos se olvidaron del carro y se dedicaron a sentir, ya quedo listo tu carro le dijo él a ella, mientras dejaba caer las herramientas al suelo, y la abrazaba por las caderas a ella repegandoselas aun mas, y ella le contesto que ojala aun no, que ahora no deseaba irse, y volteo la cara para besarlo, mientras lo besaba apretaba fuerte el perico que tenia y se lo pasaba por su sexo, luego de un beso largo y deseado ella se giro y le empezó a bajar el cierre para meter su mano libremente, y sentir su pene, lo toco, lo jugo, lo saco, y empezó a pajearlo mientras él le sacaba la blusa, y le masticaba esos pezones que estaban durísimos, ella se fue hincando hasta estar delante de su pene y empezó a comérselo, jugando con la cabecita, mordiéndola con los labios, por momentos la desaparecía dentro de su boca, por momentos solo tocaba la pura puntita, el solo tomaba de su cabello y le daba órdenes con sus manos de que ritmo seguir, le pidió su mano y la ayudo a levantar, le dio la vuelta y la monto sobre el cofre ya cerrado, estaba hirviendo, pero a ella no le importo, más caliente estaba su cuerpo pensó, el le ofreció su camisa para ahí apoyar las manos y antes vaciaron el agua fría para refrescar la lamina. Mientras ella hacia eso, el le empezaba a meter sus dedos en el sexo de ella, primero dos, luego tres, y con el dedo pequeño empezó a jugar en sus nalgas, para irlo metiendo en medio de ellas, están todas sudadas le dijo él, mientras empezaba a chupárselas todas y mordérselas, le bajo el short por completo y se lo quito, no podía comprender ella como estaba desnuda con un desconocido en una carretera y a punto de ser penetrada, y su esposo en casa cuidando los niños, pero no quería parar la situación, ya estaba ahí y solo deseaba ser brutalmente cogida, sentía los dedos de el dentro de ella, y empezó a gemir de excitación mientras le pedía a el que la besara, y él le decía que ya no, que a las putas no se les besa tanto, y ella mas se excitaba y mas rogaba, Por Favor! Dame un beso, le decía.
Pero el mas negaba y con más fuerza le metía los dedos, lo único que puedo besar es tu clítoris si quieres, a lo que ella en una ola de placer empezó a decir que sí, que lo deseaba que la besara donde quisiera pero que la besara, y empezó a comerse el coñito de aquella mujer que se metía los dedos a su boca y empezaba a chupárselos, era un vals lo que hacia él con sus dedos y su lengua, un baile que bailaban mucho al parecer, sabia cuando entrar y salir cada uno, y algunas veces al mismo tiempo.
Derrepente el se incorporo y tomo su miembro y lo presento en la entrada del sexo de ella, en lo que por instinto ella fue la que poco a poco fue ensartándose aquel cacho de verga dentro de ella, y una vez adentro él empezó con su movimiento de caderas de adentro hacia fuera, y ella con el suyo, de un lado a otro combinándolos de arriba abajo, primero fue despacio pero una vez alcanzado cierto clímax y después de dos grandes nalgadas ella empezó a una velocidad tan alta que ni sentía los jaloneos de cabello que él le propinaba o como presionaba la cabeza de ella contra el cofre mientras la embestía duramente, ella gritaba libremente, nadie la escucharía solo que aquel amante que tenia montado sobre ella, así estaban en el acto cuando empezaron a escuchar ruidos de un carro que se acercaba, era demasiado tarde para hacer algo, taparse o moverse, en unos segundos el carro paso junto a ellos con la velocidad más lenta, el muchacho le pregunto a ella que se tapara, a lo que ella solo negó con la cabeza, siguió moviendo su cadera y volteo a ver al que venía manejando, un señor como de 50 años, sonriente y disfrutando la escena, ella con su cara más picarona sonrió y se movía como dándole su regalo al señor que viera como lo disfrutaba el muchacho ese coñito, y le mando un beso, el señor sonrió y siguió su camino, en solo ese breve espacio abría sufrido dos orgasmos.
El joven la volteo y la cargo y la hecho sobre su camioneta ,donde ella se monto sobre él y empezó a cabalgarlo como desquiciada, era una corredera de flujos mezclados con sudor, las bocas parecían dos dragones peleando entre si, donde quiera que tocaran en su cuerpo estaba empapado, después de una breve corrida por parte de él dentro del cuerpo de ella, se separaron por fin, ella limpio el miembro de el con su boca y se trago los restos diciéndole que quería llevar algo dentro de el, en memoria de aquello que le dejo ir dentro hoy. Se bajaron aun desnudos en plena carretera y se vistieron, le dio las gracias por lo del carro y por lo otro, y encendió su carro de nuevo, sintió sed y recordó que aun tenía un poco de agua, y tomo su botellita de un litro y bebía mientras recordaba como hace unos minutos bebía la lechita de un hombre que nunca jamás volverá a saber de él

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